La Secretaría Distrital de Movilidad de Bogotá, con el respaldo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, ha obtenido los permisos técnicos y administrativos necesarios para instalar nueve nuevos dispositivos de fotodetección en las localidades de Usme, Suba, Usaquén y Fontibón, lo que elevará el total de puntos de control de 92 a 101, equipados actualmente con más de 130 cámaras. Estos equipos se ubicarán en puntos estratégicos como la Avenida Boyacá con Transversal 3F en ambos sentidos en Usme, la Autopista Norte con Calle 235 en los sentidos norte-sur y sur-norte entre Suba y Usaquén, la Autopista al Llano con Calle 91 Sur en ambos sentidos en Usme, la Avenida La Conejera con Carrera 112 en los sentidos oriente-occidente y occidente-oriente en Suba, y la Avenida Centenario con Carrera 135 en Fontibón. La medida busca reforzar el control automatizado de infracciones de tránsito, aunque la fecha exacta de instalación y operación no ha sido divulgada, generando incertidumbre entre los conductores.
Los nuevos fotodetectores podrán sancionar infracciones como estacionar en lugar prohibido con el código C02, exceder el límite de velocidad con el C29, pasar semáforo en rojo, no respetar el pare y conducción bajo efectos del alcohol. A partir de 2026, las multas por estas faltas alcanzarán valores como 633.200 pesos para estacionamiento prohibido o exceso de velocidad, con un descuento del 50% que las reduce a 316.600 pesos; 1.266.100 pesos por semáforo rojo o no pare, con descuento a 633.050 pesos; y cifras mucho más altas por alcohol, llegando hasta 60.776.500 pesos para grados III o negación de la prueba, además de sanciones como inmovilización de vehículos para motos y suspensión de licencias.
Reacciones políticas y críticas al modelo de fotomultas
La información fue revelada por el concejal Julián Forero tras una investigación sobre el avance del sistema de fotodetección, destacando el involucramiento de su colega Andrés Forero en las críticas al enfoque de la administración distrital. Mientras la Secretaría avanza en esta expansión, persisten dudas sobre su efectividad real en mejorar la movilidad, en un contexto donde los conductores temen el impacto económico de las sanciones sin fechas claras de activación.
“El alcalde Carlos Fernando Galán, en lugar de priorizar la intervención de la malla vial, la ampliación de puentes vehiculares y peatonales y un fortalecimiento real de la seguridad vial, sigue optando por un modelo basado en cámaras de fotomultas, que termina persiguiendo y castigando a los conductores, mientras el recaudo crece y los problemas estructurales de movilidad siguen intactos”
Andrés Forero, concejal
Esta iniciativa refleja el énfasis en la tecnología para la seguridad vial en Bogotá, pero también aviva el debate sobre si las fotomultas resuelven problemas de fondo o solo incrementan el recaudo, en medio de las voces de concejales como Julián y Andrés Forero que llaman a una visión más integral de la movilidad capitalina.















