En la tarde del martes 27 de enero, durante la tercera fecha de la Liga I-2026, un hincha del Atlético Bucaramanga perdió la vida apuñalado por un grupo de seguidores del Cúcuta Deportivo en una estación de servicio cercana al estadio General Santander, en Cúcuta, tras el empate 2-2 entre ambos equipos. La víctima, cuya identidad no ha sido revelada y quien vestía la camiseta del equipo bumangués, fue atacada cuando los agresores le arrebataron la prenda y le propinaron una herida en el pecho con un arma cortopunzante, dejando además al menos cinco heridos, entre ellos un uniformado lesionado en una extremidad.
Los disturbios entre hinchas rivales se extendieron desde los minutos iniciales del partido tanto en las tribunas como en las inmediaciones del estadio, generando riñas, vandalismo y afectaciones a la movilidad que sembraron temor entre asistentes, comerciantes y residentes de la zona. La Policía Metropolitana de Cúcuta y la Unidad Nacional de Diálogo y Mantenimiento del Orden (Undmo) intervinieron para controlar la situación, con refuerzos de seguridad que permitieron la atención médica inmediata a los heridos y la contención de mayores desmanes.
Investigación en curso y antecedentes de violencia
La Policía Metropolitana de Cúcuta ya inició una investigación exhaustiva, revisando cámaras de seguridad y recopilando testimonios de testigos para identificar a los responsables del ataque mortal y los disturbios. Este trágico suceso se suma a una serie de hechos violentos en el fútbol regional, como la agresión sufrida por Maicol Stiven Jaimes Vargas el 2 de diciembre de 2025 en Santander, y ha generado pérdidas económicas por el vandalismo en el establecimiento cercano donde ocurrió el homicidio.
Las autoridades enfatizan la necesidad de medidas más estrictas para prevenir estas confrontaciones entre hinchadas rivales, que una vez más empañaron un encuentro deportivo y dejaron un saldo doloroso de un fallecido y varios heridos en las afueras del General Santander.















