En un vibrante empate 2-2 entre Cúcuta Deportivo y Atlético Bucaramanga disputado este martes 27 de enero de 2026 en el estadio General Santander, el delantero Kevin Londoño desató la furia de la hinchada local al celebrar su gol al minuto 71 con una máscara del Hombre Araña en versión amarilla, alusiva a los colores de su equipo. El potente derechazo de Londoño, tras un preciso centro de Emerson Batalla, igualó el marcador en lo que fue el segundo tanto del Bucaramanga en este primer clásico del oriente colombiano en primera división de la Liga BetPlay en cinco años, pero la provocativa festejo generó inmediatas molestias entre los aficionados del Cúcuta, quienes respondieron lanzando botellas y otros objetos al campo.
El árbitro central Luis Delgado no tardó en amonestar a Londoño por su celebración, lo que derivó en un reclamo airado de jugadores del Cúcuta como Jonathan Agudelo y el capitán Mauricio Duarte, intensificando la confrontación en el terreno de juego. Desde el inicio del partido, ya se registraban incidentes de seguridad y conducta irregular por parte de algunos aficionados locales, lo que añadió tensión a un duelo dirigido por Leonel Álvarez en el banquillo del Atlético Bucaramanga, mientras Federico Abadía defendía el arco del equipo rokero.
Clásico marcado por la pasión y la polémica
Este encuentro revivió la rivalidad oriental tras medio lustro de ausencia en la máxima categoría, con Bucaramanga logrando empatar gracias a la anotación de Londoño que equilibró las acciones en el 71, en medio de un ambiente cargado donde la celebración con la máscara amarilla se convirtió en el epicentro de la controversia, exacerbando los ánimos ya caldeados por los desórdenes previos.
El empate deja a ambos equipos con puntos valiosos en la Liga BetPlay, pero el incidente subraya la necesidad de mayor control en la conducta de los hinchas, en un clásico que prometía pasión pura pero terminó envuelto en polémica y objetos voladores desde las gradas del General Santander.











