En un operativo liderado por la Fiscalía General de la Nación con apoyo de la Policía Nacional, César Augusto Cuaspud Castaño fue capturado en flagrancia en una bodega de Soacha, Cundinamarca, donde se incautaron más de 25 toneladas de precursores químicos destinados al procesamiento de cocaína en laboratorios de alta pureza. Esta acción se conecta con una red previamente desmantelada en la finca Haras de San Fernando, en Guasca, Cundinamarca, propiedad de la familia del exembajador de Colombia en Uruguay, Fernando Sanclemente. La bodega funcionaba como centro de acopio para envíos hacia El Tambo, en Cauca, y el suroccidente colombiano, mediante una cadena logística fragmentada.
El allanamiento permitió decomisar 213 canecas plásticas y metálicas con sustancias líquidas, 42 sacos con polvo negro, cinco hornos microondas, un teléfono celular, un tractocamión y un furgón, con un valor total superior a los 2.600 millones de pesos. Entre las sustancias halladas se encuentran ácido clorhídrico, ácido sulfúrico, acetato de etilo, hidrocarburos, permanganato y manganato de potasio, cloruro de calcio, carbono activado, hidróxido de sodio y cloruro de acetilo, todos esenciales para la producción de narcóticos.
Reincidencia tras reciente libertad condicional
Cuaspud Castaño, quien había obtenido libertad condicional el 17 de octubre de 2024 tras una condena de cinco años y medio de prisión dictada el 2 de mayo de 2022 por hechos similares, reincidió en menos de un año, ya que su beneficio se extendía hasta el 15 de noviembre de 2026. En 2021 fue capturado en la mencionada finca de Guasca con un laboratorio de cocaína, lo que evidencia su persistencia en actividades ilícitas. Esta incautación se considera uno de los decomisos más grandes de precursores en la región.
La Fiscalía imputó a Cuaspud Castaño cargos por tráfico de sustancias químicas para el procesamiento de estupefacientes, los cuales no aceptó. Como medida de aseguramiento se le impuso prisión preventiva, y se ordenó la destrucción de todos los insumos decomisados. La investigación, articulada con la Policía Nacional y la DEA, apunta a desarticular redes dedicadas al desvío de precursores químicos, fortaleciendo el combate contra el narcotráfico en el país.















