En una noche inolvidable para los residentes de Medellín, las estrellas de la música urbana Karol G, Ryan Castro y Arcángel sorprendieron a todos con un miniconcierto espontáneo en las calles del barrio El Pedregal, ubicado en la Comuna 6, zona noroccidental de la ciudad. El evento ocurrió el mismo día de la tercera noche de conciertos de Bad Bunny en el Estadio Atanasio Girardot, justo después de la aparición de Karol G en ese show masivo. Sin previo aviso, los artistas utilizaron un parlante portátil para interpretar temas emblemáticos, atrayendo a una multitud de vecinos que rápidamente transformó la zona en una fiesta improvisada, con videos capturados por celulares que se viralizaron en TikTok e Instagram.
El Pedregal, un barrio residencial autoconstruido desde 1961 con historia de esfuerzo comunitario y zonas verdes, cobró vida especial por el reencuentro de Ryan Castro con su infancia en esas calles. La humildad de los artistas brilló cuando Karol G incluso se detuvo a comer un perro caliente en un puesto callejero local, mientras que más tarde pagó la cuenta en un restaurante de Provenza, gestos que reforzaron su conexión con las raíces paisas.
Reacciones virales y especulaciones en redes
Los videos del miniconcierto generaron una ola de comentarios positivos sobre la cercanía y humildad de los artistas, recordando precedentes similares como los de Maluma y J Balvin en otros sectores populares de Medellín. Sin embargo, algunos seguidores de Karol G captaron detalles emotivos, como el momento en que ella se tapa la cara con la gorra durante el fragmento de Feid en una de las canciones, lo que desató especulaciones.
“Vieron cómo se tapa la cara con la gorra cuando es el fragmento de Feid”
Seguidores de Karol G en redes sociales
“Esto y el no vivir en Medallo es una de mis frustraciones”
Seguidores de Karol G en redes sociales
“Esto confirma que se dejaron con Feid, se ve triste cuando sale su parte”
Seguidores de Karol G en redes sociales
Este espontáneo encuentro no solo celebró las raíces de Ryan Castro, sino que reafirmó el lazo entre la élite musical urbana y los barrios que los vieron nacer, consolidando la imagen de Karol G y sus colegas como figuras accesibles en medio de su ascenso global.















