En un acto cargado de simbolismo, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, lideró la reapertura del Hospital San Juan de Dios en Bogotá, declarando que este momento representa la destrucción de la Ley 100 para dar paso a un sistema de salud más justo y eficiente. La ceremonia contó con la presencia de la juez 12 Administrativa de Bogotá, Yolanda Velasco Gutiérrez, quien emitió el fallo definitivo que habilita esta recuperación, y del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo. El hospital, cerrado por más de dos décadas debido a las fallas del modelo establecido por la Ley 100 y el rol predominante de las EPS en la gestión de recursos, comenzará a atender pacientes a partir de mayo de 2026, tras un fallo judicial que prioriza el derecho fundamental a la salud sobre intereses comerciales.
Petro criticó duramente la Ley 100 de 1993, aprobada durante el gobierno de César Gaviria con Álvaro Uribe Vélez como ponente, que creó el Sistema de Seguridad Social Integral con las Empresas Promotoras de Salud (EPS) y Prestadoras de Servicios (IPS), así como los regímenes contributivo y subsidiado. Esta norma, según el mandatario, provocó el cierre del icónico hospital bogotano y dejó a gran parte de la población desprotegida, elevando la cobertura de salud de menos del 20 por ciento a cerca del 95 por ciento de los colombianos, pero a costa de graves inequidades. La reapertura se materializa mediante una alianza entre la Nación, el Distrito de Bogotá y la Gobernación de Cundinamarca, posicionando al San Juan de Dios como un modelo público que opera fuera del esquema de la Ley 100.
Una inversión millonaria para revivir un emblema de la salud pública
La recuperación total del hospital demandará una inversión de 1,6 billones de pesos en los próximos diez años, un esfuerzo que Petro exaltó junto al rol decisivo de la justicia y los trabajadores del centro médico, quienes han mantenido viva la esperanza durante más de dos décadas de abandono. El presidente recordó sus críticas previas, formuladas como senador y en plena pandemia, contra las EPS y la Unidad de Pago por Capitación, mecanismos que, a su juicio, priorizan el negocio sobre la vida de las personas. Este fallo judicial no solo reabre las puertas del hospital, sino que revive un debate polarizado en el país sobre la reforma al sistema de salud.
«Apenas se entra al Hospital San Juan de Dios, no rige la Ley 100. Lo que estamos haciendo aquí es destruir la Ley 100 para construir una salud mejor»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Con esta reapertura, Colombia da un paso hacia un sistema de salud centrado en lo público y universal, dejando atrás las sombras de un modelo que, pese a sus avances en cobertura, resultó insuficiente para proteger instituciones históricas como el San Juan de Dios y garantizar equidad para todos los ciudadanos.















