Perro caliente colombiano, séptimo mundial y cuarto en América Latina según TasteAtlas

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El perro caliente colombiano ha conquistado un lugar destacado en el panorama gastronómico internacional al obtener una calificación de 4 sobre 5 en la guía global TasteAtlas, ubicándose en el séptimo puesto entre los hot dogs mejor valorados del mundo y el cuarto en América Latina, solo por detrás del choripán argentino, el completo chileno y el cachorro quente brasileño. Este reconocimiento, proveniente del ranking más reciente de la plataforma, resalta las variantes que se preparan en diversas ciudades y regiones de Colombia, evaluadas por su gran tamaño y los aderezos inusuales que las caracterizan, como la piña, las papas fritas trituradas y el huevo de codorniz.

La base de este ícono de la comida callejera consiste en una salchicha hervida o al vapor servida en un pan suave, acompañada de mayonesa, kétchup, mostaza y tocino, a la que se suman combinaciones locales que le otorgan un sabor único y personalizable. Se presenta típicamente en un panecillo envuelto en papel o en una barquita de poliestireno, lo que facilita su consumo accesible en calles, eventos y reuniones cotidianas. Las variantes regionales enriquecen aún más su atractivo, incorporando elementos como frambuesas, lechuga, salsas picantes en la costa o ingredientes dulces en el interior del país.

Un símbolo de creatividad urbana

Este galardón llega en un momento oportuno, destacando el perro caliente como emblema de la gastronomía urbana colombiana y la inventiva en la comida callejera, donde la personalización permite adaptarlo a los gustos de cada comensal. TasteAtlas subraya su esencia al describirlo como una variedad del hot dog que se distingue por su generoso tamaño y los condimentos poco convencionales que lo diferencian de sus contrapartes internacionales.

“El perro caliente colombiano es una variedad del hot dog que se caracteriza por su gran tamaño y aderezos inusuales”

TasteAtlas

Con este posicionamiento, Colombia celebra no solo el sabor de sus calles, sino también la capacidad de su cocina popular para competir en escenarios globales, invitando a locales y visitantes a descubrir esta delicia que fusiona tradición y audacia culinaria.

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