El Ministerio de Hacienda anunció la primera operación de canje de Títulos de Tesorería (TES) clase B para el año 2026, programada para el jueves 29 de enero, con el objetivo de no incrementar el endeudamiento neto del país y optimizar el perfil de la deuda pública interna. Esta iniciativa involucrará a trece entidades creadoras de mercado, entre las que se encuentran Bancolombia, Banco de Occidente, Banco Santander de Negocios Colombia, BBVA Colombia, JP Morgan, Citibank, Davibank, Itaú Colombia, Credicorp Capital, Corficolombiana, Banco de Bogotá, Banco Agrario de Colombia y Banco GNB Sudameris, permitiendo la participación de inversionistas nacionales y extranjeros. El canje consistirá en la sustitución de TES de corto plazo en pesos con vencimientos en marzo, junio, septiembre, octubre y noviembre de 2026, así como bonos UVR con maduraciones en 2027, 2029, 2033 y 2049, por TES en pesos al 2030 y TES UVR con plazos que se extienden hasta 2062, con el cumplimiento de la operación el viernes 30 de enero.
Esta operación marca el inicio del manejo de la deuda interna para 2026 y busca financiar el Presupuesto General de la Nación de ese año en un contexto de creciente presión fiscal. La deuda pública bruta cerrará 2025 en 1.192,6 billones de pesos, equivalente al 64,7% del PIB proyectado, tras un aumento de 170,6 billones en los últimos doce meses, un 16,7% interanual, con un pico de 1.175,2 billones en septiembre de ese año, que representó un 21,2% de incremento. La deuda superó los 1.000 billones en noviembre de 2024 y, según analistas, alcanzará los 1.193 billones en diciembre de 2025, con un alza anual de 171 billones desde agosto de 2022, cuando sumaba 388 billones menos. Además, el rendimiento de los bonos soberanos a diez años se ubica en 13,2%, el cuarto más alto a nivel mundial, mientras la deuda neta ajustada ronda el 59% del PIB.
Contexto de crecimiento acelerado de la deuda
La deuda ha experimentado un crecimiento sostenido desde julio de 2024, con incrementos mensuales de dos dígitos, alcanzando los mayores niveles en pesos desde 2001 y el segundo más alto en relación al PIB desde la pandemia. Los TES clase B, que son de largo plazo superior a un año con tasas fijas o variables en pesos, UVR o dólares, son clave en esta estrategia. Adicionalmente, existe presión por la exposición cambiaria en francos suizos, donde la deuda asciende a 18.592 millones de dólares, representando el 20% de la deuda externa, contratada vía total return swap con tasas inferiores al 1,5%; el franco suizo ha apreciado un 13% anual frente al dólar y un 3% desde agosto de 2025, aunque no se conoce si hay cobertura completa para esta exposición dólar-franco. La reducción de la deuda neta se logra mediante activos swap y TES como colateral.
«la recuperación de la confianza inversionista, la entrada de capitales al país y la apreciación de la tasa de cambio»
Javier Cuéllar, director de Crédito Público
«nuestra reserva mayor de valor es el oro, que hoy resulta crucial. Las mayores seguridades provienen del saldo positivo de nuestra balanza de pagos. Si aumentan las reservas internacionales, vamos bien; y están aumentando»
Gustavo Petro, presidente
En este escenario, el Ministerio de Hacienda busca equilibrar las finanzas públicas mediante operaciones como esta primera de canje, que alarga los plazos de la deuda sin elevar el endeudamiento neto, en medio de desafíos como la volatilidad cambiaria y la necesidad de mantener la confianza de los mercados internacionales.















