La Contraloría General de la República descartó cualquier anomalía en la compra de 17 aviones Gripen realizada por el Gobierno nacional con la empresa sueca Saab, una transacción destinada a reemplazar la envejecida flota de aeronaves Kfir de la Fuerza Aérea Colombiana. El presidente Gustavo Petro reaccionó de inmediato a este pronunciamiento, defendiendo la gestión del contrato y calificándolo como conveniente, en medio de cuestionamientos previos por presuntos sobrecostos e irregularidades impulsados por el exsenador y precandidato presidencial David Luna, así como señalamientos dirigidos al ministro de Defensa Petro Arnulfo Sánchez.
El organismo de control realizó un exhaustivo análisis de la negociación, las propuestas recibidas, el contrato principal, los anexos técnicos, el plan de financiamiento y los acuerdos Offset de cooperación industrial y social, concluyendo que la oferta de Saab-Gripen se ajustó plenamente a las expectativas y necesidades estratégicas del país. Esta revisión responde directamente a las alertas sobre transparencia y posibles riesgos de corrupción, donde Luna había alegado un valor por avión de 250 millones de dólares, representando un sobrecosto del 70% al 120% más que en experiencias de Brasil y Suecia. David Luna incluso radicó un derecho de petición ante Petro y el ministro de Defensa solicitando detalles completos del contrato.
Contraloría mantendrá vigilancia en la ejecución
Debido a la trascendencia económica de esta adquisición, la Contraloría anunció que continuará con la revisión de la ejecución del contrato mediante un seguimiento permanente durante el primer semestre de 2026, asegurando así el desarrollo adecuado de la operación en Colombia.
“De acuerdo con el resultado de la evaluación de las propuestas, la ponderación de las puntuaciones en cada una de las propuestas llevó a concluir que la oferta presentada por SAAB — GRIPEN es la que se ajustó y cumplió con las expectativas y necesidades estratégicas del país”
Contraloría General de la República
“La Contraloría General de la República, debido a la trascendencia económica de este contrato, continuará con la revisión de la ejecución y del desarrollo de este a través del seguimiento permanente en el primer semestre del 2026”
Contraloría General de la República
El presidente Petro, en su defensa pública, desestimó las acusaciones como otra mentira deshecha, recordando que los críticos habían involucrado incluso a su familia en los señalamientos, aunque aclaró que no guarda rencor ni busca venganza. Por su parte, Luna había advertido sobre la falta de razonabilidad en el gasto y proporcionalidad de precios, generando un debate político en torno a la compra firmada con Saab.
“Otra mentira más que se deshace; los calumniadores habían metido a mi familia, en su mentira. Menos mal no está en mi sangre la Vendetta. No hay ninguna irregularidad en la compra de los Gripen, y califica la compra, la Contraloría, como conveniente”
Gustavo Petro, presidente
“Este valor representa entre 70% y 120% más que las experiencias de países como Brasil y Suecia, lo cual genera serias alertas sobre transparencia, razonabilidad del gasto, proporcionalidad del precio y eventuales riesgos de corrupción”
David Luna, exsenador
Con este visto bueno, el Gobierno nacional fortalece su capacidad aérea estratégica, mientras la Contraloría garantiza transparencia en la ejecución futura del contrato, cerrando por ahora el capítulo de controversias iniciales en esta multimillonaria inversión para la defensa de Colombia.















