José Ángelo Valencia Guzmán, conocido en el bajo mundo como alias Checho, fue capturado en el aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá tras ser deportado desde Chile, donde cumplió una sentencia por porte ilegal de armas. Este hombre, identificado como coordinador de actividades ilegales para el grupo delincuencial Spartanos, llegó al país bajo un operativo conjunto entre la Policía Nacional de Colombia, la Fiscalía General de la Nación y la Policía de Investigaciones de Chile, conocida como PDI. La captura representa un nuevo golpe a la estructura criminal dirigida por alias Mapaya, el principal cabecilla de los Spartanos.
La deportación de alias Checho se produjo recientemente, después de que este individuo hubiera llegado a Chile en 2024. Con una trayectoria que supera los cinco años dentro de la organización Spartanos, Valencia Guzmán recibía órdenes directas de alias Mapaya para expandir la red criminal, coordinando acciones como homicidios selectivos, hurtos, tráfico de estupefacientes, extorsiones y el cobro de lo que llaman “impuesto al gramaje”. El coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de Investigación Criminal e Interpol de la Policía Nacional, destacó la importancia de esta captura en el marco de la ofensiva contra el crimen organizado transnacional.
Colaboración internacional clave contra el crimen organizado
La operación que culminó con la captura en El Dorado evidencia la colaboración internacional esencial para desarticular grupos con expansión más allá de las fronteras colombianas. Spartanos, bajo el mando de alias Mapaya, ha extendido sus tentáculos a varios países, lo que ha requerido una estrategia estatal coordinada para enfrentar estas estructuras criminales. Este caso subraya el compromiso de las autoridades en la lucha contra el delito organizado, donde la inteligencia compartida entre naciones ha sido fundamental.
Alias Checho enfrentará ahora un proceso judicial en Colombia por el delito de concierto para delinquir agravado con fines de hurto agravado, lo que podría significar un avance significativo en la desarticulación de la red Spartanos. Esta captura no solo cierra un capítulo en la trayectoria delictiva de Valencia Guzmán, sino que fortalece la estrategia nacional contra el crimen transnacional, enviando un mensaje claro a las bandas que buscan evadir la justicia internacional.











