Timoteo Torres Esquivel, el primer obispo ortodoxo colombiano nacido como Luis Antonio Torres Esquivel en Toledo en 1969 y miembro de la Metrópolis de México del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, cuestionó con firmeza las declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre Jesús y María Magdalena, afirmando que carecen de sustento doctrinal y generan división en una sociedad mayoritariamente cristiana. En una entrevista exclusiva con Infobae Colombia, Torres Esquivel expresó su preocupación por las afirmaciones del mandatario, realizadas durante la reapertura del Hospital San Juan de Dios en Bogotá, donde Petro caracterizó a Jesús como un revolucionario y sugirió posibles relaciones sentimentales o sexuales con María Magdalena.
El obispo ortodoxo enfatizó que estas ideas, presentadas de manera pública, resultan contrarias a la doctrina cristiana, que define a Jesús como theántropos, verdadero Dios y verdadero hombre, igual a los hombres en todo menos en el pecado. Torres Esquivel argumentó que expresar este tipo de conceptos de forma abierta es desatinado e incoherente, ya que atropella los sentimientos y creencias de millones de católicos, ortodoxos y evangélicos en un país con libertad de culto protegida por la Constitución, lo que podría erosionar la convivencia en una nación mayoritariamente cristiana.
La doctrina cristiana frente a interpretaciones personales
En su intervención, Torres Esquivel subrayó la necesidad de prudencia en las declaraciones públicas de figuras representativas, recordando que Jesús no fue un revolucionario ideológico o político, sino ontológico, destinado a la transformación interior del ser humano. Para el obispo, los problemas colombianos como la violencia, la desigualdad y la corrupción requieren un cambio desde el corazón, alineado con el mensaje evangélico que busca transformar el interior del hombre en lugar de imponer ideologías.
«Lamentablemente, debo decir que no es un concepto de tipo teológico lo que ha manifestado el presidente, sino una afirmación de tipo individual».
Timoteo Torres Esquivel, primer obispo ortodoxo colombiano
El líder religioso instó al presidente a respetar la sensibilidad de los creyentes, permitiendo que cada uno crea lo que desee en privado, pero sin manifestarlo de manera que hiera a la mayoría. Además, defendió la separación entre religión y política, advirtiendo que así como no es bueno que la religión se involucre en asuntos políticos, tampoco lo es que los políticos usen la fe como instrumento, ya que gobernar implica servir a todos los ciudadanos más allá de sus creencias o ideologías.
«Puede creer lo que quiera, pero no atentar ni manifestarlo en público de una manera que hiera la sensibilidad de millones de hombres y mujeres de fe».
Timoteo Torres Esquivel, primer obispo ortodoxo colombiano
«El Evangelio busca cambiar el corazón del hombre, no imponer ideologías. El mundo no cambia por lo que el hombre piensa, sino por lo que siente y vive en su interior».
Timoteo Torres Esquivel, primer obispo ortodoxo colombiano
Esta polémica resalta las tensiones por la mezcla de religión y política en Colombia, donde las declaraciones de Petro han avivado un debate sobre los límites de la libertad de expresión en un contexto de diversidad religiosa, según la entrevista exclusiva concedida a Infobae Colombia.
«Así como no es bueno que la religión se involucre en la política, tampoco es bueno que los políticos utilicen la religión como instrumento. Gobernar implica servir a todos los ciudadanos, más allá de sus creencias o posturas ideológicas».
Timoteo Torres Esquivel, primer obispo ortodoxo colombiano















