La embajadora de Colombia ante el Reino Unido, Laura Sarabia, ex mano derecha del presidente Gustavo Petro, negó categóricamente su participación en la designación de interventores en la Superintendencia de Salud, al tiempo que afirmó que toda su gestión en ese tema está documentada en chats. Esta respuesta se produjo dos días después de las declaraciones públicas de Petro, quien confirmó una traición por parte de su círculo cercano e implicó a Sarabia en el manejo de hojas de vida de interventores envueltos en un escándalo por presunto desvío de recursos. El mensaje fue publicado directamente en la cuenta de X de Sarabia (@laurisarabia).
El intercambio surge en medio de un contexto tenso para el Gobierno, donde el escándalo en la Superintendencia de Salud ha impactado la reforma a la salud impulsada por el Ejecutivo. Petro había señalado públicamente el rol de Sarabia en la revisión de currículos de estos funcionarios, lo que generó acusaciones de injerencia indebida. Sarabia, por su parte, reiteró que no tuvo vínculos con las decisiones operativas en la entidad y que su involucramiento se limitó a lo ya trazable.
Respuesta directa desde Londres
Desde su puesto diplomático en el Reino Unido, Sarabia utilizó la red social X para aclarar su posición, enfatizando que tanto el presidente Petro como el ministro de Salud conocen los detalles de su gestión desde hace más de un año. Esta declaración busca desmentir las imputaciones y restablecer la transparencia en un episodio que ha sacudido las bases del Gobierno petrista.
«Mi gestión fue trazable y está documentada en chats. No participé en la designación de interventores en salud, como lo he dicho desde hace más de un año. El Presidente Gustavo Petro y su Ministro de Salud lo saben (sic)»
Laura Sarabia, embajadora de Colombia ante el Reino Unido
La publicación, acreditada a la cuenta @laurisarabia en X y vinculada a fuentes de Presidencia, cierra un capítulo de tensiones internas que podrían complicar aún más los avances en la agenda sanitaria del país, mientras el escándalo continúa bajo escrutinio público y judicial.















