Pasajera voló meses antes en avión Satena siniestrado en La Playa de Belén, Norte de Santander

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La pasajera Laura Isaza sorprendió al revelar que meses atrás había volado en la misma aeronave Beechcraft 1900, matrícula HK4709, del vuelo NSE 8849 operado por Searca para Satena, que se accidentó el 28 de enero de 2026 en la vereda Curasica del municipio La Playa de Belén, en Norte de Santander. El siniestro ocurrió apenas doce minutos después del despegue a las 11:42 a.m. desde el aeropuerto Camilo Daza de Cúcuta, en ruta hacia Ocaña, con la pérdida de comunicación a las 11:54 a.m., dejando un saldo trágico de 15 víctimas fatales, entre ellas figuras públicas como el representante a la Cámara Diógenes Quintero, su asistente Natalia Acosta Salcedo, el candidato a curul de paz Carlos Salcedo, el exconcejal Juan Pacheco Mejía y su esposa Maira Sánchez Criado, así como Gineth Tatiana Rincón, María Álvarez Barbosa, Rolando Peñaloza Gualdrón, María Díaz Rodríguez, Maira Avendaño Rincón, Anayisel Quintero, Karen Parales Vera y Anirley Julio Osorio.

Isaza describió su experiencia previa en la ruta Ocaña-Medellín como inquietante, ya que ese día el avión había realizado un recorrido Ocaña-Cúcuta-Ocaña con retrasos que ponían nerviosos a los pasajeros siguientes, incluido ella misma, quienes no dejaban de mirar el reloj. La tripulación, conformada por el capitán Miguel Vanegas Baquero, con más de 10.000 horas de vuelo y trayectoria en Aerocentro de Colombia Ltda., y el copiloto José de la Vega, se mostró amable antes y durante el trayecto, pero la pasajera sintió inseguridad desde el primer vistazo por el aspecto del avión, que calificó como viejo y feo para uso comercial, al punto de grabar casi todo el vuelo.

La inquietante experiencia previa de la pasajera

A pesar de que el vuelo de Isaza transcurrió sin contratiempos, su testimonio cobra relevancia tras el accidente que enluta a Norte de Santander. Las cajas negras y grabadores de voz ya fueron recuperados para su análisis por parte de la Aeronáutica Civil, que investiga las posibles causas, sin que hasta ahora se confirmen problemas con el combustible, el peso o el balance de la aeronave. Cuerpos de las víctimas fueron enviados a Cúcuta, donde equipos forenses de Medicina Legal de Cúcuta, Pamplona, Ocaña y Bucaramanga trabajan en las labores de identificación y necropsia.

“Meses pasados volé Ocaña – Medellín en la misma avioneta hoy siniestrada (…) El recorrido Ocaña – Cúcuta – Ocaña – iba retrasado ese día y los pasajeros de Medellín no hacíamos más que mirar el reloj… Pues éramos los siguientes después de este recorrido (…) Mi primera impresión en su momento fue un avión un poco ‘viejo y feo para uso comercial’ casi que grabé todo el recorrido porque nunca me sentí segura…”

Laura Isaza, pasajera

En redes sociales, usuarios han compartido experiencias previas con vuelos de Satena, mencionando turbulencias intensas, despegues y aterrizajes traumáticos, así como aviones anticuados que generan desconfianza. Isaza, aún en shock, lamentó el suceso y recordó la amabilidad de la tripulación.

“Recuerdo a sus tripulantes muy amables antes y después del vuelo y concentrados durante las operaciones (…) A veces las cosas pasan por algo (…) Me siento en shock y lamento profundamente lo sucedido en N.S Paz en la tumba de aquellos que hoy perdieron su vida”

Laura Isaza, pasajera

Mientras avanzan las investigaciones, el accidente pone en el ojo público la seguridad aérea en rutas regionales de Colombia, especialmente con aeronaves como esta que han suscitado dudas entre pasajeros frecuentes.

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