La OMS advierte que los recortes de financiación ponen en riesgo los sistemas sanitarios globales

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La reducción de la ayuda internacional y las brechas persistentes de financiación están debilitando los sistemas de salud en todo el mundo, en un momento de crecientes amenazas sanitarias y menor capacidad de respuesta de los países.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que los recortes en la ayuda internacional y las persistentes brechas de financiación están debilitando los sistemas sanitarios a nivel global, en un contexto marcado por el aumento del riesgo de pandemias, la resistencia a los antimicrobianos y la fragilidad de los servicios de salud.

Durante la apertura de la 156ª sesión de la Junta Ejecutiva de la OMS en Ginebra, el director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló que la reducción de recursos ha obligado a la agencia y a muchos países a tomar decisiones difíciles.

Indicó que en 2025 la OMS tuvo que reducir personal debido a “recortes significativos en la financiación”, lo que tuvo consecuencias operativas relevantes. También advirtió que los recortes “repentinos y severos” a la ayuda bilateral han generado fuertes perturbaciones en los sistemas de salud de numerosos países, calificando el año pasado como “uno de los más difíciles” en la historia de la organización.

Aunque la OMS logró mantener en funcionamiento programas esenciales, Tedros afirmó que la crisis dejó en evidencia debilidades estructurales en la gobernanza sanitaria mundial, especialmente en países de ingresos bajos y medios, donde sostener servicios básicos sigue siendo un reto.

Altos riesgos y brechas persistentes

El director general explicó que esta situación hace parte de un repliegue más amplio de la financiación internacional para la salud. En respuesta, la OMS está apoyando a los países para sostener servicios esenciales y avanzar hacia una mayor autosuficiencia, incluyendo la movilización de recursos internos como impuestos al tabaco, el alcohol y las bebidas azucaradas.

Sin embargo, las necesidades siguen siendo elevadas. De acuerdo con datos de la OMS, 4.600 millones de personas aún no tienen acceso a servicios de salud esenciales y 2.100 millones enfrentan dificultades financieras por los costos sanitarios. A esto se suma una escasez proyectada de 11 millones de trabajadores de la salud para 2030, más de la mitad de ellos enfermeras.

Presupuesto bajo presión

Tedros afirmó que una crisis financiera más profunda fue evitada gracias al acuerdo de los Estados Miembros para aumentar las contribuciones obligatorias, lo que redujo la dependencia de fondos voluntarios. Gracias a esa decisión, la OMS ha asegurado cerca del 85 % de los recursos necesarios para su presupuesto básico 2026-2027.

No obstante, advirtió que será complejo movilizar el 15 % restante, especialmente en un entorno global de financiación limitado. Señaló que persisten déficits en áreas prioritarias como la preparación ante emergencias, la resistencia a los antimicrobianos y la resiliencia frente al cambio climático.

Avances recientes

Pese al escenario financiero adverso, Tedros destacó avances importantes, como la adopción del Acuerdo sobre Pandemias y las enmiendas al Reglamento Sanitario Internacional, orientadas a fortalecer la preparación global tras la pandemia de COVID-19.

La OMS también amplió la vigilancia de enfermedades, implementó sistemas de inteligencia epidémica apoyados en inteligencia artificial y respaldó a los países en la respuesta a cientos de emergencias sanitarias, muchas de las cuales fueron contenidas sin llegar a la atención pública.

Sin embargo, el director general advirtió que una de cada seis infecciones bacterianas en el mundo ya presenta resistencia a los antibióticos, una tendencia que calificó como acelerada en varias regiones.

Agenda de la Junta Ejecutiva

La reunión de la Junta Ejecutiva aborda temas como preparación para pandemias, inmunización, resistencia a los antimicrobianos, salud mental y atención en emergencias sanitarias en contextos de conflicto. También se analizan presiones presupuestarias, reformas de gobernanza y las notificaciones formales de retiro de Estados Unidos y Argentina.

Las conclusiones serán elevadas a la Asamblea Mundial de la Salud, instancia que definirá la orientación de la OMS en un escenario de crecientes desafíos sanitarios y geopolíticos.

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