Transportistas y comerciantes colombianos y ecuatorianos bloquearon completamente el puente internacional Rumichaca, el principal paso fronterizo terrestre entre Colombia y Ecuador, el martes 3 de febrero, paralizando todo el tránsito vehicular y comercial en el marco de la denominada “Marcha por la Dignidad Fronteriza”. La protesta, liderada por figuras como Edison Mena, presidente de la Asociación Colombiana de Camioneros (ACC) seccional Ipiales, y Nelson Cano, de la Cámara de Comercio de Tulcán, busca exigir la eliminación inmediata de los aranceles del 30 por ciento impuestos mutuamente por los gobiernos de los presidentes Gustavo Petro y Daniel Noboa. Este cierre se suma a una fila de camiones de 600 metros que ya se registraba desde el sábado 31 de enero, evidenciando la gravedad del conflicto comercial.
Los aranceles, que afectan productos de ambos países como frijoles, arroz, plátanos, aceites, azúcar, llantas, calzado, tubos de aluminio, bombonas, botellas, alcoholes etílicos e insecticidas, han generado un impacto devastador en sectores agrícolas, alimenticios, manufactureros, de almacenamiento, aduanas y transporte en Ecuador. El comercio formal en la frontera ha caído un 99 por ciento, con pérdidas anuales para el sector transporte colombiano de 570 millones de dólares, mientras que las exportaciones colombianas a Ecuador, que representan el 26 por ciento del total y ascienden a 2.200 millones de dólares al año —de los cuales 1.800 millones corresponden a flujos directos—, y las ecuatorianas a Colombia, por 900 millones, se ven seriamente comprometidas. Ecuador enfrenta un déficit comercial con Colombia superior a los 1.000 millones de dólares, con pérdidas para sus exportadores de 273 millones anuales, agravadas por compras de electricidad colombiana por 334 millones en 2024 y un aumento en el costo del transporte de crudo de Ecopetrol, de 10 mil barriles diarios, que pasó de 3 a 30 dólares por barril.
Escalada del conflicto arancelario
El conflicto inició el 21 de enero cuando el presidente ecuatoriano Daniel Noboa anunció en Davos un arancel inicial del 30 por ciento sobre productos colombianos, justificándolo por el déficit comercial y el flujo de cocaína a través de la frontera. Colombia respondió de inmediato con un arancel similar sobre cerca de cincuenta productos ecuatorianos, lo que derivó en la suspensión parcial del suministro eléctrico desde el 22 de enero, en un momento en que Ecuador atraviesa una crisis energética con racionamientos de hasta 14 horas diarias. Rumichaca, como único paso terrestre habilitado para el transporte binacional, se convierte en el epicentro de estas tensiones que amenazan la estabilidad económica regional.
“Nuestro gremio representa el 26 % de las exportaciones de Colombia hacia Ecuador, equivalentes a $2.200 millones cada año”
Edison Mena, presidente de la Asociación Colombiana de Camioneros (ACC) Seccional Ipiales
La protesta subraya la urgencia de una solución diplomática entre los gobiernos de Petro y Noboa, ya que el bloqueo no solo agrava las pérdidas económicas bilaterales, sino que pone en jaque el intercambio vital en una frontera estratégica, donde miles de familias dependen del flujo comercial cotidiano.















