El reguetonero puertorriqueño Farruko dedicó un emotivo homenaje al fallecido artista colombiano de música popular Yeison Jiménez durante su presentación en las Fiestas de la Virgen de la Candelaria en Orocué, Casanare, un evento que se extendió del 30 de enero al 2 de febrero de 2026. En medio de su concierto sobre la tarima principal, Farruko reflexionó sobre la fragilidad de la vida, invitó al público a guardar un minuto de silencio, seguido de aplausos, y culminó interpretando el éxito «Aventurero» de Jiménez, con miles de asistentes uniéndose en un coro masivo que quedó registrado en videos difundidos ampliamente por redes sociales.
La muerte de Yeison Jiménez ocurrió el 10 de enero de 2026 en un trágico accidente aéreo en Paipa, Boyacá, específicamente en la vereda Romita, apenas segundos después del despegue de la avioneta Piper PA-31-325 Navajo con matrícula N325FA. El siniestro cobró la vida del cantante, cuatro miembros de su equipo y el piloto, sumando un total de seis fallecidos. Según el informe preliminar de la Aeronáutica Civil, la aeronave contaba con certificado vigente y había superado las pruebas correspondientes un día antes, descartando fallas técnicas o estructurales como causa principal.
Reflexiones profundas de Farruko sobre la vida y la muerte
Durante su intervención, Farruko compartió palabras cargadas de emoción, destacando la ilusión de inmortalidad que a veces envuelve a los artistas. El puertorriqueño relató su propia experiencia al viajar en avioneta hasta Orocué, confesando el temor que sintió al dejar familia y tierra en pos de su sueño de llevar alegría al público.
“Corto y preciso para hacerle un pequeño homenaje a una gran estrella que halló Colombia y hace poco la perdimos en un accidente”.
Farruko, músico
“A veces pensamos que somos inmortales y, quizás, ustedes cuando ven a nosotros los artistas piensan que tenemos todo, pero al final del día somos un ser humano igual que ustedes. Respiramos, dormimos, sufrimos, lloramos, reímos”.
Farruko, músico
El artista enfatizó la brevedad de la existencia y la necesidad de valorarla, recordando cómo Jiménez perdió la vida mientras cumplía con su labor de alegrar a su fanaticada, dejando un legado eterno en recuerdos y música que trascenderá generaciones.
“La vida es un tramo corto, hay que disfrutarla, hay que amarla, hay que valorarla”.
Farruko, músico
“¿Y quién diría que él, yendo a hacer su trabajo, a llevar alegría a su público, a su fanaticada, perdiera la vida de esta manera? Pero nos deja algo que se queda en el tiempo y va a pasar de generación en generación, que son los recuerdos y su música”.
Farruko, músico
Farruko cerró su mensaje con un llamado a la felicidad y al perdón, reconociendo la muerte como la única certeza en un tiempo que pasa velozmente, y urgió a disfrutar moderadamente el único regalo de la vida.
“Yo tuve que coger una avioneta pa’ acá y les hablo claro: venía cagao, como decimos en Puerto Rico. Porque uno deja su familia, uno deja su tierra en busca de un sueño, en busca de seguir creciendo, en busca de seguir llevando alegría”.
Farruko, músico
“El tiempo pasa tan rápido, pero mi gente, lastimosamente lo único que tenemos seguro es la muerte. Así que sean felices, perdonen, pásenla bien, disfruten moderadamente y valoren el regalo de la vida, que es solo uno”.
Farruko, músico
Este tributo no solo conmovió a los presentes en las fiestas patronales de Orocué, sino que se viralizó rápidamente en plataformas digitales, perpetuando el recuerdo de Yeison Jiménez y subrayando la unión entre artistas más allá de géneros musicales.















