En un gesto histórico durante una reunión bilateral en Estados Unidos el pasado 3 de febrero, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, entregó directamente una carta escrita en inglés al mandatario norteamericano, Donald Trump, solicitándole la desclasificación de todos los informes de inteligencia estadounidenses relacionados con dos de los episodios más trágicos de la historia colombiana: el Bogotazo del 9 de abril de 1948 y la toma del Palacio de Justicia el 6 de noviembre de 1985. La petición, revelada por Petro en una rueda de prensa posterior al encuentro, busca esclarecer posibles responsabilidades de Estados Unidos en estos hechos y contribuir a frenar genocidios en cualquier parte del mundo.
Petro enfatizó que estos eventos marcaron el inicio de violencias prolongadas en Colombia, mencionando específicamente que el Bogotazo, desencadenado por el asesinato del líder popular Jorge Eliécer Gaitán a manos de Juan Roa Sierra, dejó un saldo inicial de 2.585 muertos solo ese día y más de 48.000 asesinatos durante ese año, según el libro de Paul Oquist, aunque el presidente elevó la cifra a 300.000 colombianos víctimas en total. Por su parte, la toma del Palacio de Justicia involucró a 29 hombres armados del grupo guerrillero M-19, que irrumpieron en el edificio para juzgar al entonces presidente Belisario Betancur, resultando en más de 100 muertos —inicialmente reportados en 96— de los cuales 70 han sido identificados, mientras que la retoma por parte del Ejército generó dudas sobre la muerte de rehenes en fuego cruzado, torturas y desapariciones.
El Bogotazo: cimientos de guerrillas y violencia persistente
El asesinato de Gaitán desató levantamientos populares, saqueos y una ola de violencia que se extendió por el país, sentando las bases para la conformación de guerrillas como el autodenominado Ejército Gaitanista, conocido hoy como Clan del Golfo. Petro argumentó que desclasificar los informes permitiría revelar la posible intervención externa en este genocidio que, según sus palabras, aún no termina en Colombia.
«Hoy le pedimos en una carta escrita en inglés que saque, desclasifique todos los informes que en la inteligencia de Estados Unidos hay sobre dos hechos de la historia de Colombia… Uno, 9 de abril de 1948, lo que comenzó con la muerte de 300.000 colombianos. Dos, la toma del Palacio de Justicia, primero por el M-19 y después por el ejército. En Colombia hubo un genocidio que aún no termina.»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
La tragedia del Palacio de Justicia y sus sombras
La irrupción del M-19 en el Palacio de Justicia ocurrió precisamente mientras se transmitía un partido de fútbol por la televisión nacional, y la posterior operación militar dejó testimonios controvertidos: sobrevivientes fueron interrogados en la Casa del Florero, y algunos rehenes fueron vistos con vida fuera del edificio antes de aparecer entre los muertos. Años después, el M-19 firmó un acuerdo de paz con el Estado colombiano, pero persisten interrogantes sobre las responsabilidades en las muertes y desapariciones.
«Frene el genocidio en cualquier parte del mundo.»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Esta solicitud de Petro cobra relevancia en el contexto actual de un país donde las víctimas de estos eventos aún esperan justicia, y las dudas sobre el rol de agencias de inteligencia extranjeras alimentan el debate histórico. La respuesta de la administración Trump podría abrir un nuevo capítulo en la reconciliación nacional o reavivar controversias sobre la intervención externa en los conflictos colombianos.















