El Clan del Golfo, conocido también como Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), suspendió temporalmente su participación en la mesa de diálogo con el Gobierno colombiano, según lo anunció su Estado Mayor Conjunto en su cuenta oficial de X tras la reunión entre el presidente Gustavo Petro y su homólogo estadounidense Donald Trump, celebrada el 3 de febrero de 2026 en la Casa Blanca, en Washington. Esta decisión genera incertidumbre en el proceso de paz en un momento clave para la estrategia de «paz total».
La suspensión provisional responde a la supuesta entrega de nombres de líderes como alias Pablito, Iván Mordisco y Chiquito Malo por parte del Gobierno colombiano a Estados Unidos, junto con un compromiso para neutralizarlos en un plazo de dos meses. El anuncio se produjo inmediatamente después de la cumbre bilateral, centrada en temas de seguridad, lucha contra el narcotráfico, cooperación en inteligencia, control de fronteras y estructuras binacionales con Venezuela.
Tensiones en el proceso de diálogo
Los diálogos entre el Clan del Golfo y el Gobierno se enmarcan en los acuerdos alcanzados en Doha y la política de «paz total», que incluye la habilitación de zonas especiales con suspensión temporal de órdenes de captura. Sin embargo, esta pausa introduce nuevas tensiones, especialmente tras la muerte de José Gonzalo Sánchez, alias ‘Gonzalito’, segundo al mando del Clan del Golfo, ocurrida el 1 de febrero de 2026 en Tierralta, Córdoba.
«realizar consultas y aclarar la veracidad de la información»
Estado Mayor Conjunto del Clan del Golfo
En su comunicado, el grupo armado se presentó como «el único» que ha cumplido y honrado los compromisos adquiridos en las negociaciones, subrayando su disposición a retomar los diálogos una vez verificada la información. Hasta el momento, el Gobierno colombiano no se ha pronunciado sobre estos señalamientos, lo que agrava la incertidumbre en un proceso ya marcado por recientes eventos violentos y presiones internacionales en la lucha contra el narcotráfico.















