Santa Marta, la joya del Caribe colombiano, se encuentra sumida en una emergencia sin precedentes debido a fuertes lluvias históricas que han causado inundaciones masivas, dos muertes y el colapso de vías principales en el norte del país. En los primeros días de febrero de 2026, precipitaciones de 140 milímetros en apenas 36 horas, combinadas con altas mareas y mar de leva, han afectado a unos 40 barrios como Vista Hermosa Gaira y Vista al Mar, dejando un saldo trágico de dos fallecidos, Zulma y Richard, sepultados por un deslizamiento de tierra en Vista Hermosa Gaira donde también se rescataron dos familiares. Vías clave hacia Riohacha y el Parque Tayrona resultaron intransitables, con el puente Mendihuaca colapsado y dos principales perdidas, además de un buque varado en la playa Los Cocos, lo que ha paralizado la movilidad regional.
El alcalde Carlos Pinedo decretó alerta roja por desastre y suspendió las clases presenciales en la Universidad del Magdalena para el 3 y 4 de febrero, mientras se desplegó maquinaria pesada en el cerro Ziruma y la avenida Libertador para atender la crisis. Autoridades como el secretario de Gobierno Camilo George coordinan esfuerzos, incluyendo cierre preventivo de playas y prohibición de zarpar embarcaciones pequeñas, recomendando vías alternas. En medio de este caos, el empresario, publicista, actor, chef y músico Guillermo Vives, hermano del cantautor Carlos Vives, publicó el 3 de febrero una dura crítica señalando que la tragedia no se debe solo al clima, sino a años de desidia, mala administración y saqueo permanente del erario público, agravados por la falta de acueducto y alcantarillado adecuados, así como colapsos de casas en Vista al Mar.
Guillermo Vives denuncia complicidad ciudadana en la crisis
Desde su cuenta en redes sociales, Vives cuestionó la narrativa oficial que atribuye todo a los aguaceros recientes, estas precipitaciones no vistas en décadas, y apuntó a una responsabilidad compartida que ha gestado la emergencia. El balances oficiales del 3 de febrero confirman el impacto devastador, con el Distrito agotando sus capacidades y solicitando ayuda a Barranquilla para atender la situación que comenzó la noche anterior.
«la emergencia que hoy vive Santa Marta no puede atribuirse únicamente a los aguaceros recientes y las altas mareas”
Guillermo Vives, empresario y hermano de Carlos Vives
“esa es solo la excusa más cómoda”
Guillermo Vives
Vives profundizó en su análisis, destacando una crisis moral profunda en la ciudadanía que ha guardado silencio ante las irregularidades administrativas.
“La verdadera emergencia viene gestándose desde hace años, producto de la desidia, la mala administración y el saqueo permanente del erario público”
Guillermo Vives
“hay una crisis aún más profunda y dolorosa: la de una ciudadanía que ha guardado silencio”
Guillermo Vives
“Ese silencio nos convierte en alcahuetas y, peor aún, en cómplices involuntarios de las fechorías que hoy tienen a la ciudad colapsada”
Guillermo Vives
Por su parte, el alcalde Carlos Pinedo respondió enfatizando la respuesta inmediata de su administración ante esta calamidad que pone en evidencia vulnerabilidades estructurales en Santa Marta, Magdalena, recordando que estas lluvias históricas han exacerbado problemas crónicos de infraestructura y planeación urbana en la región.
“Estamos trabajando desde anoche por atender esta emergencia, hemos agotado capacidades en el Distrito y pedimos ayuda a Barranquilla que estará con nosotros atendiendo también esta situación”
Carlos Pinedo, alcalde de Santa Marta
La situación persiste con autoridades llamando a la calma y al uso de rutas alternas, mientras la ciudad lidia con las secuelas de un evento que podría marcar un punto de inflexión en la gestión de desastres naturales y la accountability pública en el Caribe colombiano.











