La Asociación de Ateos de Bogotá, liderada por su director ejecutivo David Mariño Segura, anunció su intervención mediante coadyuvancia técnica en una tutela interpuesta contra el presidente Gustavo Petro Urrego ante el Juzgado 52 Civil del Circuito de Bogotá, con el expediente radicado bajo el número 11001-31-03-052-2026-00067-00. Esta acción busca exigir que la Presidencia de la República mantenga la neutralidad religiosa establecida en la Constitución colombiana, tras las declaraciones del mandatario realizadas el 27 de enero de 2026 durante la reapertura del Hospital San Juan de Dios en el centro de Bogotá, un centro que permaneció cerrado durante 28 años y que ahora se transforma en el Centro de Investigación, Innovación y Pensamiento para la Vejez y el Envejecimiento.
El anuncio de la coadyuvancia fue dado a conocer por la Asociación de Ateos de Bogotá en un comunicado emitido el 2 de febrero y publicado en su cuenta de X (@AATEOSBTA) el 3 de febrero de 2025, invocando la Sentencia T-124 de 2021 de la Corte Constitucional como base para argumentar que las palabras del presidente violan el principio de neutralidad estatal al cuestionar dogmas religiosos. Esta polémica surge precisamente una semana antes del viaje de Petro a Estados Unidos para una reunión con el presidente Donald Trump, en medio de un debate nacional sobre los límites entre la libertad religiosa y la laicidad del Estado.
Las declaraciones que encendieron la controversia
Durante el evento de reapertura del histórico hospital, Gustavo Petro expresó opiniones sobre la vida de Jesús de Nazaret que han generado un amplio debate, al sugerir una relación amorosa con María Magdalena y cuestionar interpretaciones tradicionales de la figura bíblica. La Asociación de Ateos de Bogotá, una organización no gubernamental dedicada a la promoción de un Estado laico y la defensa de los derechos humanos, argumenta que tales afirmaciones representan una toma de partido por una visión específica de la fe, lo que vulnera el pluralismo y la igualdad protegidos por la Carta Magna.
«Yo creo que Jesús hizo el amor, sí. A lo mejor con María Magdalena, porque un hombre así sin amor no podía existir. Y la mujer lo apoyó hasta el último momento. Y él no murió como Bolívar, murió rodeado de las mujeres que lo amaban. Y eran muchas.»
Gustavo Petro Urrego, presidente de Colombia
La tutela en curso precisamente demanda que la Presidencia se abstenga de intervenir en asuntos religiosos, y la coadyuvancia técnica de la AAB refuerza esta posición al advertir que exigir disculpas por una supuesta afrenta al dogma equivaldría a reconocer una ‘verdad religiosa oficial’, lo cual resulta inconstitucional. En su comunicado, la asociación enfatiza que hacer lo contrario implicaría tomar partido por una visión específica, vulnerando el pluralismo y la igualdad que protege la Constitución.
«hacerlo implicaría tomar partido por una visión específica, vulnerando el pluralismo y la igualdad que protege nuestra Constitución.»
Asociación de Ateos de Bogotá
«Exigir disculpas por una supuesta afrenta al dogma equivaldría a reconocer una ‘verdad religiosa oficial’, lo cual es inconstitucional.»
Asociación de Ateos de Bogotá
Este episodio reaviva discusiones sobre el rol del Estado en temas de creencias, en un país donde la diversidad religiosa convive con principios laicos, y pone en el centro de la agenda pública la tensión entre la expresión personal de figuras políticas y la obligación de neutralidad institucional, justo en un momento clave para la diplomacia internacional de Colombia.















