Condenan a 10 años de prisión a ginecólogo por abuso sexual en Florencia, Caquetá

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En un fallo que marca un precedente en la lucha contra la violencia sexual en el ámbito médico, el juzgado de Florencia, capital del departamento de Caquetá, declaró responsable a Héctor Hernán Ramírez Giraldo, reconocido ginecólogo, por el delito de acceso carnal o acto sexual abusivo con incapaz de resistir, bajo concurso homogéneo y sucesivo, conforme a la Ley 906 de 2004 con autoría dolosa y agravantes punitivos. La sentencia, conocida este miércoles 4 de febrero de 2026, impone al profesional 120 meses de prisión, equivalentes a 10 años, así como inhabilitación por el mismo periodo para ejercer derechos y funciones públicas. Las denuncias surgieron de pacientes que reportaron tocamientos indebidos y agresiones sexuales durante citas médicas entre 2013 y 2021, evidenciando una práctica sistemática de violencia sexual por parte de profesionales de la salud que aprovechan la relación de poder y la vulnerabilidad de sus pacientes.

Este caso se enmarca en un contexto más amplio de denuncias contra médicos en Florencia, donde al menos cinco mujeres han acusado a cuatro profesionales entre 2013 y 2021 por abuso, acoso y violación. Entre ellos figuran el urólogo Elías Rojas Falla, propietario junto a Piedad Constanza Letrado Perdomo de la IPS Urocaq E.U., que pasó de activos por 15 millones de pesos en 2010 a 4.500 millones actualmente; el ortopedista Domingo Ramos Daza; y Helder Calderón Lacouture y Julio Camilo Arrata, vinculados previamente a Profamilia. Ramírez Giraldo, por su parte, atendió a una paciente conocida como Charlot tras una presunta violación por parte de Ramos Daza, pero omitió reportar los hechos en la historia clínica, mientras mantenía al menos cuatro procesos abiertos por violencia sexual.

Voces de las víctimas y los acusados

Las denunciantes han roto el silencio sobre las dinámicas de abuso. Una de ellas, Marta, relató su experiencia contra el urólogo Elías Rojas Falla con palabras crudas:

«No quise volver a urología y me descuidé por completo»

Marta, denunciante

Margarita, otra víctima del mismo profesional, describió la sutileza del agresor:

«Él tiene un tono muy tenue, no habla duro. No es un hombre fuerte. Entonces es difícil identificar que es violencia»

Margarita, denunciante contra Elías Rojas Falla

Por su lado, Ramírez Giraldo negó las acusaciones en su defensa:

«No he cometido acoso sexual. Yo he sido una persona muy normal que no ha necesitado acosar absolutamente a ninguna persona»

Héctor Hernán Ramírez Giraldo, ginecólogo

En el entorno institucional, las respuestas han sido variadas. La directora de la EPS Caprecom minimizó el problema al afirmar:

«Definitivamente nosotras las mujeres tenemos que pasar por eso. Eso es normal que nos pase a nosotras»

Directora de EPS Caprecom

Mientras, Julio Camilo Arrata, médico de Profamilia, respondió a posibles quejas con un seco:

«Que yo sepa, no»

Julio Camilo Arrata, médico de Profamilia

Profamilia realizó investigaciones internas que llevaron a desvincular a Calderón y Arrata, y el Tribunal de Ética Médica de Cundinamarca archivó en 2018 la pesquisa contra Rojas Falla por falta de mérito. La Fiscalía de Florencia ha esclarecido el 50% de los delitos atendidos, aunque negó información por privacidad, y el Hospital María Inmaculada justificó la ausencia de sanción a Ramos Daza al considerarlo contratista externo.

Este fallo judicial pone en firme la condena en un panorama de impunidad institucional, escasa oferta de especialistas en la región y fallas en los protocolos de atención a víctimas. Un estudio citado revela que el 30% de las médicas han sufrido acoso sexual durante su carrera, subrayando la urgencia de reformas en el sector salud para proteger a las pacientes y garantizar justicia efectiva.

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