En Medellín, Antioquia, una jueza de control de garantías decidió dejar en libertad a la esposa de Andrés Felipe Restrepo, conocido legalmente como Felipe Gilinski Coronado, por falta de pruebas suficientes en un caso de estafa agravada que supera los 1.600 millones de pesos, mientras que al hombre se le impuso detención domiciliaria con vigilancia electrónica. La captura de la pareja ocurrió el miércoles 28 de enero, tras una investigación de la Fiscalía General de la Nación que destapó un sofisticado fraude iniciado en junio y julio de 2022, afectando a empresarios antioqueños como Juan Manuel Gómez Grisales. La imputación por estafa agravada incluyó la solicitud de la Fiscalía de medida de aseguramiento en centro carcelario, pero el juzgado optó por medidas menos restrictivas, decisión que ya genera apelaciones por parte del ente acusador y las víctimas.
El esquema delictivo se basó en la suplantación de identidad de Restrepo como hijo extramatrimonial del millonario banquero Jaime Gilinski, utilizando documentos que incluso pasaron la biometría notarial en una notaría de Medellín, donde en 2022 realizó el cambio legal de nombre a Felipe Gilinski Coronado. La pareja fingió negocios de exportación de oro y alquiler de vehículos blindados, mostrando 17 camionetas de alta gama y alegando contratos con la Unidad Nacional de Protección por 12 vehículos. Restrepo mantenía una imagen de lujo con ropa de marca, relojes costosos y simulaba reuniones con funcionarios verificables en línea, mientras su esposa corroboraba detalles familiares de los Gilinski para dar verosimilitud a los relatos.
Un entramado de suplantación revela fallas en controles notariales y causa millonario perjuicio
Las víctimas, como el empresario Juan Manuel Gómez Grisales, relatan cómo el acusado enfatizaba su trabajo en la filial de paternidad y conocía todos los pasos del proceso familiar de Gilinski. En un momento, autenticaron documentos en una notaría donde Restrepo realizó la biometría con huellas dactilares, saliendo todo en regla como Felipe Gilinski. El fraude escaló cuando los empresarios exigieron rendimientos y dejaron de soltar más dinero, momento en que el andamiaje colapsó con pagos irregulares.
“Fueron imputados por el delito de estafa agravada; la Fiscalía solicitó medida de aseguramiento en centro carcelario; sin embargo, el juzgado de control de garantías impuso medida domiciliaria al hombre y a ella la dejó en libertad“
Fuente de la Fiscalía a El Tiempo
El expediente, obtenido por Caracol Radio, detalla que el perjuicio superó los 1.600 millones de pesos, reportados también en 1.700 millones, afectando a varios empresarios. La jueza argumentó que no se cumplieron los requisitos legales para asegurar a la esposa, aunque sí para el esposo, decisión reciente que mantiene en curso la apelación de Fiscalía y víctimas, junto con una investigación abierta para recuperar los recursos defraudados.
“Esta persona nos hacía énfasis en que estaba trabajando en la filial de la paternidad; se sabía todos los pasos de este proceso”
Juan Manuel Gómez Grisales, víctima
“Nosotros hicimos el debido proceso. En algún momento fuimos a una notaría a autenticar unos documentos y cuando él hizo la biometría, puso las huellas y todo lo pertinente, el documento salió autenticado como Felipe Gilinski”
Juan Manuel Gómez Grisales, víctima
Este caso pone en evidencia posibles fallas en los controles notariales biométricos y resalta la vulnerabilidad ante fraudes de alto calibre, mientras la justicia antioqueña avanza en la recuperación de los dineros y la profundización de las pesquisas.















