Andrés Felipe Marín Silva, conocido con el alias de Pipe Tuluá y señalado como líder de la organización delincuencial La Inmaculada, se declaró no culpable ante la Corte del Distrito Este de Texas por cargos de narcotráfico, específicamente por concierto para distribuir y poseer cocaína, conspiración para traficar cocaína hacia Estados Unidos y fabricación y distribución de esta droga. El imputado, extraditado el martes 3 de febrero desde Bogotá, fue recluido de inmediato en el Centro de Detención del condado de Collin, una instalación con capacidad para aproximadamente 1.082 reclusos.
Las acusaciones en su contra giran en torno al tráfico internacional de cocaína con destino a territorio estadounidense, involucrando cantidades de cinco kilogramos o más. Tras su llegada a Texas, las autoridades estadounidenses formalizaron la imputación y ordenaron su reclusión preventiva mientras avanza el proceso judicial.
La defensa prepara su estrategia
La organización La Inmaculada, bajo el mando presunto de Pipe Tuluá, ha sido vinculada a operaciones de narcotráfico de alto nivel. Su defensa ya exige acceso a grabaciones y comunicaciones interceptadas como parte del expediente, al tiempo que negocia una posible colaboración con la justicia de Estados Unidos. En este contexto, se ofrece entregar pruebas sobre supuestos aportes a la campaña presidencial de Gustavo Petro, canalizados a través de su hermano Juan Fernando Petro.
“no culpable”
Andrés Felipe Marín Silva, alias Pipe Tuluá
Esta revelación surge en medio de un caso que promete repercusiones políticas en Colombia, según información divulgada por La FM de RCN Radio y la periodista Vicky Dávila. Mientras Pipe Tuluá permanece bajo custodia en el centro de detención de Collin County, el desarrollo del juicio podría arrojar luz sobre redes criminales transnacionales y sus posibles conexiones con figuras públicas.















