1.120 quejas ante SuperSalud por demoras de EPS en Apme para niños con Aplv en Colombia

Compartir en redes sociales

La Superintendencia Nacional de Salud en Colombia ha recibido al menos 1.120 quejas de padres y cuidadores por las demoras y obstáculos impuestos por las Entidades Promotoras de Salud (EPS) en la entrega de alimentos con propósitos médicos especiales (Apme) destinados a niños con alergia a la proteína de leche de vaca (Aplv). Estas quejas destacan barreras como la falta de oportunidad en la autorización en un 34,2 por ciento de los casos, entregas incompletas o retrasadas en el 25,5 por ciento, negación de autorización en el 4,5 por ciento y negación directa de entrega en el 35,9 por ciento, con retrasos que superan frecuentemente los 20 o 30 días.

Expertos como Juan Pablo Riveros, miembro de la Junta Directiva de Colgahnp, y Ailim Carías, su presidenta, han alertado sobre esta situación crítica que afecta a miles de familias en todo el país. La Aplv, la alergia alimentaria más común en la primera infancia, provoca reacciones a las proteínas de la leche de vaca con síntomas digestivos, respiratorios, dermatológicos e incluso anafilaxia potencialmente fatal. Los niños dependen de fórmulas especiales hidrolizadas o de aminoácidos libres, que no son opcionales ni reemplazables, y su ausencia genera retrasos en el crecimiento, bajo peso, alteraciones en el desarrollo cognitivo, desnutrición, hospitalizaciones frecuentes e incrementos en medicamentos y consultas médicas, obligando a muchos a recurrir a tutelas y acciones de desacato.

Testimonios desgarradores de madres en la lucha por la nutrición de sus hijos

Casos emblemáticos ilustran la gravedad del problema, como el del hijo de un año y ocho meses de Ana María Hernández, quien lleva más de tres meses sin recibir su Apme, recurriendo a tutelas y desacatos sin éxito, lo que ha derivado en ingresos a UCI por recaídas respiratorias, cólicos, insomnio y estancamiento total en su crecimiento. Similarmente, la hija de tres años de Saray Pedrozo, con traqueostomía y gastrostomía, padece desnutrición severa y retraso en el desarrollo pese a múltiples hospitalizaciones, recibiendo entregas parciales solo tras insistir ante la Superintendencia. Otro ejemplo es el hijo de Yaneth Sierra, de ocho meses con síndrome Tarp y trastornos de deglución, quien lleva ocho meses sin el alimento y sufre desnutrición moderada.

«Mi hijo lleva más de tres meses sin recibir nutrición médica especializada. He tenido que recurrir a tutelas y desacatos, pero aun así no entregan el alimento. Ha estado en UCI por recaídas respiratorias, cólicos e insomnio, y su crecimiento se ha estancado por completo».

Ana María Hernández, madre

«Mi hija tiene traqueostomía y gastrostomía, y aun así la entidad prestadora de salud y su farmacia no han entregado el alimento especializado. Solo después de insistir ante la Superintendencia me han hecho algunas entregas. Ella ha requerido múltiples hospitalizaciones, tiene desnutrición severa y retraso en el desarrollo para su edad».

Saray Pedrozo, madre

Este drama nacional se agrava al considerar el impacto económico global de las alergias alimentarias, que en Estados Unidos alcanza los 24.800 millones de dólares anuales en costos directos e indirectos. En Colombia, las familias buscan soluciones a través de plataformas como la Recepción de Tutela En Línea y la Defensoría del Pueblo, exigiendo a las EPS y la Superintendencia una respuesta inmediata para garantizar el acceso oportuno a estos Apme vitales y evitar riesgos fatales en la infancia.

Sigue leyendo