Una trágica explosión causada por la acumulación de gas metano en la mina Mata Siete, ubicada en la vereda Peñas de la zona rural de Guachetá, Cundinamarca, dejó un saldo de seis mineros fallecidos durante la noche del jueves 5 de febrero de 2026. El incidente, que no involucró colapso estructural sino una fuga de gas letal, ha activado un operativo de rescate liderado por el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Chocontá en su subestación de Guachetá, la Policía Nacional, la Alcaldía de Guachetá y equipos especializados de rescate minero, con el fin de recuperar los cuerpos de las víctimas.
Tras reportes preliminares que alertaban sobre varios trabajadores atrapados, las autoridades confirmaron horas después los fallecimientos, atribuidos directamente a la acumulación de gases en el interior de la mina. Para garantizar la seguridad, se requiere ventilación previa antes de cualquier ingreso, medida que prioriza el equipo de rescate en medio del cierre total y custodia de la mina durante las labores de recuperación de los cuerpos.
Instalación de Puesto de Mando Unificado y restricciones de acceso
La Alcaldía de Guachetá, bajo la dirección del alcalde Pablo Enrique Quicazán, instaló un Puesto de Mando Unificado para coordinar las acciones, mientras el personal de salud del hospital local se alista de manera preventiva, aunque no se reportan lesionados adicionales. Los Bomberos de Cundinamarca han restringido el acceso a la zona durante los procedimientos técnicos, y las autoridades han hecho un llamado urgente a la comunidad para evitar acercarse al lugar y prevenir más accidentes.
«La mina no se derrumbó. El gas mató a las personas, están tratando de sacarlas, pero por seguridad tienen primero que ventilar la mina para que no se produzcan más accidentes.»
Pablo Enrique Quicazán, alcalde de Guachetá
Hasta el momento, no hay informes oficiales sobre sanciones o investigaciones de seguridad, ya que estas se iniciarán una vez concluyan las labores técnicas de rescate. El suceso subraya los riesgos inherentes a la minería artesanal en la región y mantiene en vilo a las familias de los afectados mientras persiste el operativo.















