Petro confiesa en Washington incomodidad por rebaja de $500 en gasolina

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El presidente Gustavo Petro generó controversia al confesar su incomodidad personal con la reciente rebaja en el precio de la gasolina, una medida ordenada por su propio gobierno mediante una resolución firmada por el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma. La declaración se produjo días después del primero de febrero de 2024, durante un encuentro con la diáspora colombiana en la Biblioteca Pública Martin Luther King, en Washington, Estados Unidos, donde el mandatario admitió que no le gusta que baje el precio porque él no maneja carro, en medio de una lucha entre fuerzas económicas y su experiencia personal sin vehículo particular.

La rebaja, orientada al orden fiscal y a la corrección de distorsiones acumuladas durante años en el sistema de precios de los combustibles, entró en vigencia el primero de febrero tras anuncios hechos semanas previas y aplica en trece ciudades principales del país, con variaciones regionales derivadas de costos logísticos y de distribución. No se han anunciado modificaciones adicionales a corto plazo, en un contexto de discusiones sobre subsidios, el déficit fiscal y la sostenibilidad del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles.

La rebaja en cifras por ciudades

El precio promedio del galón de gasolina corriente se situó en 15.557 pesos tras una reducción de 500 pesos, con cifras específicas que varían según la zona: en Pasto bajó a 13.747 pesos desde 14.247, en Cúcuta se ubicó en 13.900 pesos, en Bogotá alcanzó los 15.991 pesos y en Medellín descendió a 15.912 pesos desde 16.412, reflejando ajustes precisos para estabilizar el mercado nacional.

“Estamos en una lucha de dos fuerzas y podemos seguir hablando de dos aspectos, lo de la gasolina; voy a confesar algo: no me gusta mucho que baje, yo no manejo carro”

Gustavo Petro, presidente de la República

“Orientada al orden fiscal y a la corrección de distorsiones acumuladas durante años en el sistema de precios de los combustibles”

Edwin Palma, ministro de Minas y Energía

Esta declaración del presidente ha captado atención por el contraste entre la decisión gubernamental de bajar los precios y su percepción personal, en un momento clave para la economía colombiana donde se equilibran las presiones fiscales con las necesidades de los ciudadanos que sí dependen del vehículo particular, sin indicios de cambios inmediatos en la política de combustibles.

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