La Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia de Colombia emitió un concepto favorable para la extradición a Chile del ciudadano venezolano Dayonis Junior Orozco Castillo, de 29 años, identificado como integrante del Tren de Aragua y presunto responsable del homicidio del mayor de Carabineros Emmanuel Sánchez. El expediente ahora pasa al Ministerio de Justicia colombiano para los trámites administrativos y diplomáticos finales, a la espera de la firma del presidente Gustavo Petro, tras la solicitud elevada por el Gobierno de Chile desde el 11° Juzgado de Garantía de Santiago.
El crimen ocurrió el 10 de abril de 2024 en la comuna de Quinta Normal, en Santiago, donde el mayor Sánchez recibió al menos 14 disparos durante un intento por frustrar un robo, presuntamente ejecutado por Orozco como autor material. Este fue capturado el 23 de abril en la terminal de transportes de Popayán, en el departamento del Cauca, Colombia, tras una fuga que lo llevó a cruzar cinco países: Chile, Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia. La Policía Nacional de Colombia, en colaboración con Interpol, lo ubicó mediante el rastreo de redes sociales y su entorno cercano, pese a que utilizaba identidades falsas, incluyendo una colombiana apócrifa, y tenía antecedentes por receptación y una orden de expulsión de Chile.
Contexto delictivo y otros implicados
Orozco forma parte de una facción del Tren de Aragua dedicada a robos violentos de alto impacto, y su extradición allanará el camino para que enfrente la justicia chilena, donde es considerado altamente peligroso. En el homicidio del mayor Sánchez están implicados directamente cinco individuos: cuatro ya capturados con prisión preventiva en Chile —Yolvi González, Wuilberth Olivares y Josué Ramírez— y Julio César González, quien murió en un enfrentamiento. Además, las autoridades investigan posibles vínculos de Orozco con el secuestro y homicidio de Ronald Ojeda Moreno, ocurrido en febrero de 2024 en Santiago.
Este concepto favorable de la Corte Suprema representa un avance clave en la cooperación judicial entre Colombia y Chile, permitiendo que Orozco, capturado tras una persecución internacional, sea juzgado por los delitos que conmocionaron a la sociedad chilena y reforzaron la alerta sobre la presencia de bandas transnacionales como el Tren de Aragua en la región.















