Jorge Lozano, empresario y agricultor, propone la creación de un “Invima campesino” con una ventanilla especial y registros sanitarios simplificados, adaptados al volumen de producción de pequeños productores rurales en Colombia. Esta iniciativa busca reducir tiempos y costos en municipios de sexta categoría, permitiendo la transformación y comercialización legal de alimentos en fincas, plazas de mercado y zonas rurales, mediante procesos sanitarios adaptados que no comprometan la inocuidad para acceder a mercados formales. La propuesta se presentará ante el próximo Congreso de la República.
La necesidad de esta medida surge ante el aumento de la carga tributaria derivado de la actualización de avalúos rurales por el catastro multipropósito, que no distingue el tamaño de los predios, y las estrictas restricciones sanitarias diseñadas para grandes industrias. Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), 15,2 millones de personas dependen de la agricultura campesina, familiar y comunitaria, lo que representa el 30 por ciento de la población nacional, y esta actividad es responsable de entre el 40 y el 70 por ciento de los alimentos consumidos en el país.
El peso del catastro multipropósito en el campo
El catastro multipropósito, impulsado por el Conpes 38591 del 13 de junio de 2016 y la Infraestructura Colombiana de Datos Espaciales (Icde), busca eliminar la inseguridad jurídica, mejorar la gestión fiscal, la planeación territorial y las políticas públicas mediante la administración de tierras rurales e identificación de predios y tenedores. Sin embargo, expertos advierten que esta actualización incrementa impuestos para miles de pequeños productores, quienes operan a pérdida por normas pensadas para grandes industrias, dejando al campesino en una trampa regulatoria.
“Hoy el campesino puede sembrar, pero no puede transformar. Y ahora, además, le suben el avalúo de la finca como si fuera un gran productor. Está atrapado entre reglas que no fueron hechas para él”
Jorge Lozano, empresario y agricultor
“Si el pequeño productor paga impuestos como grande, pero vende como pequeño, nunca va a encontrar su punto de equilibrio”
Jorge Lozano, empresario y agricultor
La propuesta de Lozano pretende generar un debate nacional sobre la adaptación de la regulación sanitaria y fiscal para fomentar el desarrollo rural, permitiendo que los pequeños productores encuentren sostenibilidad económica sin sacrificar estándares de calidad.















