Un juez penal del circuito de Cali impuso una condena de 13 años y nueve meses de prisión a Diego Ramiro Cortés Arismendi, un hombre de 44 años que fungió como jefe de área administrativa en un hospital público de esa ciudad, tras hallarlo responsable de abusos sexuales contra varias empleadas del centro médico. Los hechos ocurrieron entre 2010 y 2020, durante un periodo de diez años en el que el condenado aprovechó su posición jerárquica para acosar a las víctimas mediante tocamientos íntimos sin consentimiento, conversaciones de carácter sexual, comentarios obscenos sobre sus cuerpos e intimidad, y presiones para mantener relaciones sexuales, todo ello en espacios cerrados del hospital.
La Fiscalía General de la Nación presentó pruebas sólidas, basadas principalmente en los testimonios de las víctimas, que demostraron cómo Cortés Arismendi se encerraba con las mujeres en áreas restringidas del hospital con el propósito de violentar su integridad sexual. A pesar de que el procesado se declaró inocente y no aceptó los cargos en su momento, la solidez de la evidencia fiscal y los relatos detallados de las afectadas fueron clave para que el juez dictara la sentencia, marcando un precedente en la lucha contra el acoso laboral en instituciones públicas.
Pruebas y declaraciones que sustentaron la condena
La investigación reveló un patrón sistemático de abuso durante la década mencionada, donde el exjefe utilizaba su autoridad para someter a las trabajadoras, generando un ambiente de terror en el hospital público de Cali. Los testimonios de las víctimas no solo describieron los actos concretos de acoso, sino que también expusieron las maniobras de poder que facilitaron estos comportamientos, lo que permitió a la Fiscalía construir un caso irrefutable ante el juez penal del circuito.
“las pruebas recaudadas permitieron que un juez penal del circuito condenara a 13 años y 9 meses de prisión a Diego Ramiro Cortés Arismendi, quien fue encontrado responsable de comportamientos que atentaban contra la integridad sexual de varias empleadas del centro médico”
Fiscalía General de la Nación
“Se demostró que entre 2010 y 2020, el hombre aprovechaba espacios cerrados para encerrarse con las mujeres y acosarlas con el propósito de obligarlas a sostener relaciones sexuales, al tiempo que hacía comentarios obscenos sobre los cuerpos y la intimidad de las víctimas”
Investigación citada por El Tiempo
Esta sentencia subraya la importancia de visibilizar y judicializar los casos de violencia sexual en entornos laborales, especialmente cuando involucran figuras de autoridad en servicios públicos esenciales como la salud, y sirve como advertencia para prevenir futuros abusos en instituciones similares.















