El servicio de la deuda pública interna de Colombia alcanzará un máximo histórico de 130 billones de pesos en 2026, según la actualización presentada por el Ministerio de Hacienda y analizada por la Contraloría General de la República, la Dirección de Crédito Público, así como expertos como Julio César Romero, economista jefe de Corficolombiana, y Diego Montañez, analista económico del Grupo de Coyuntura Económica de la Universidad Eafit. Este pico, compuesto por 79 billones en vencimientos de capital que se renovarán mediante nuevas emisiones y 51 billones en intereses pagados con ingresos tributarios, generará una fuerte presión sobre el presupuesto nacional que se extenderá hasta 2033, limitando el gasto público y el margen fiscal debido a la concentración de vencimientos elevados.
Las proyecciones oficiales indican que el servicio de la deuda interna se mantendrá en niveles elevados y constantes entre 2026 y 2033, con un valor de 110,6 billones de pesos en 2029. En ese año pico, la financiación interna ascenderá a cerca de 85 billones de pesos, distribuidos en 60 billones mediante subastas, nueve billones en colocaciones directas, dos billones en TES verdes y 4,5 billones en bonos pensionales. Ya en las emisiones de enero y febrero de 2026 se colocaron alrededor de 6,5 billones de pesos, con 5,1 billones en enero a través de Títulos de Corto Plazo, TES en pesos y TES UVR, y 1,36 billones en febrero, incluyendo 0,9 billones en TCO y 0,46 billones en TES UVR. Además, una subasta reciente logró colocar 900.000 millones de pesos ante una demanda de 2,6 billones, mientras que la deuda externa quedó cubierta con la emisión de bonos globales por 5.000 millones de dólares en enero de 2026.
Presión fiscal y estrategia de financiamiento
Este escenario compite directamente con otros gastos públicos y obliga al Gobierno a refinanciar en tasas de interés altas, en un contexto donde el recaudo tributario ronda los 300 billones de pesos y los intereses superan los 100 billones, representando cerca de un tercio de los ingresos. La estrategia para 2026 prioriza el mercado local y la liquidez en dólares, descartando monetizaciones, según lo señalado por Crédito Público. Julio César Romero enfatiza la presión inminente, al advertir sobre pagos pendientes antes de julio relacionados con un total return swap utilizado el año pasado con bancos internacionales.
«este año nuevamente vamos a tener una presión fuerte sobre la deuda. Es importante resaltar que el Gobierno tiene que pagar, antes de julio, la deuda con los bancos internacionales correspondiente al total return swap utilizado el año pasado como instrumento de financiamiento»
Julio César Romero, economista jefe de Corficolombiana
«no hay que olvidar que, según lo señalado Crédito Público, con la venta de US$5.000 millones en bonos globales realizada en enero ya se habrían cubierto las necesidades de financiamiento externo»
Julio César Romero, economista jefe de Corficolombiana
Analistas como Diego Montañez destacan que esta dinámica reduce el espacio para políticas expansivas, obligando a un manejo cauteloso de las finanzas públicas nacionales en los próximos años para evitar mayores riesgos fiscales.















