En la tarde del 7 de febrero de 2025, una riña en el barrio La Paz de la localidad de Bosa, en el suroccidente de Bogotá, escaló hasta derivar en disparos que dejaron cuatro personas heridas, entre ellas un menor de un año, y la incineración de una motocicleta por parte de la comunidad enfurecida. El incidente comenzó con una discusión entre un grupo de recicladores y la administradora de una recicladora, lo que rápidamente se convirtió en una pelea generalizada donde un hombre que se movilizaba en motocicleta accionó un revólver, hiriendo a las víctimas antes de que los vecinos procedieran a quemar el vehículo en represalia.
La Policía Metropolitana de Bogotá intervino tras una denuncia ciudadana, controlando la situación y capturando a varias personas involucradas, quienes fueron puestas a disposición de la Fiscalía para su judicialización e investigación. Las autoridades, lideradas por el teniente coronel Óscar Chauta, comandante de la Estación de Policía de Bosa, evalúan ahora las versiones de testigos que apuntan a un posible intento de hurto como detonante inicial de la disputa. Los heridos recibieron atención médica en centros asistenciales, con el menor de un año siendo trasladado al Hospital de Bosa para su tratamiento.
Autoridades detallan el suceso y las consecuencias
Videos de la incineración de la motocicleta y la retención de algunos involucrados circularon ampliamente en redes sociales, reflejando la indignación de la comunidad. Este hecho se enmarca en un balance de seguridad de Bogotá para 2025 que reporta un aumento del 10,2% en las lesiones personales, subrayando la persistencia de la violencia en zonas vulnerables como Bosa.
“En este hecho, una de estas personas portaba un arma de fuego tipo revólver. Esta persona se movilizaba en una motocicleta, la cual es incinerada. De este hecho resultan cuatro personas lesionadas, entre ellas un menor de un año, que está siendo atendido en el Hospital de Bosa”
Teniente coronel Óscar Chauta, comandante de la Estación de Policía de Bosa
La Policía Metropolitana continúa las indagaciones para esclarecer las responsabilidades, mientras la comunidad de La Paz exige mayor presencia policial para prevenir futuros altercados en un barrio marcado por tensiones sociales.















