En un operativo conjunto de inteligencia militar y policial, un hombre y una mujer, presuntos integrantes de las redes logísticas del ELN, fueron capturados en flagrancia en el barrio Santa Bárbara de Villa del Rosario, Norte de Santander, por su presunta participación en tráfico, fabricación o porte de estupefacientes y armas de fuego. Las autoridades les incautaron 120 paquetes de marihuana tipo cripy, cada uno con 500 gramos, equivalentes a cerca de 60.000 dosis, junto con una camioneta, un revólver calibre 38 milímetros, un arma traumática, un fusil deportivo, cartuchos de diferentes calibres, una gramera y tres teléfonos celulares, además de material logístico vinculado a la compra y comercialización de armas y drogas en los municipios de Tibú y Sardinata.
El material incautado fue puesto a disposición de la Fiscalía Séptima Especializada para las investigaciones correspondientes. Esta captura se enmarca en el contexto de una intensificación de las operaciones militares en la región del Catatumbo y Norte de Santander contra grupos armados organizados, particularmente el ELN, en una zona fronteriza con Venezuela donde se ha incrementado la presencia de tropas en Tibú.
Contexto de violencia reciente en la región
Los hechos ocurren apenas dos días antes del ataque con explosivos perpetrado el 6 de febrero de 2026 contra el Batallón de Infantería Liviana Nº15 en Ocaña, que dejó dos soldados heridos. Días atrás, el Ejército había ejecutado una operación en El Tarra y Tibú que resultó en la muerte de siete integrantes del ELN y un herido, mientras que el ataque en Ocaña ha sido atribuido al Frente Carlos Armando Cauca Guerrero de esa guerrilla como represalia, con un atacante detenido y otro neutralizado. El Grupo Marte verificó la presencia de artefactos explosivos en la zona.
“evidencia nuevamente el uso de prácticas terroristas que violan los derechos humanos e infringen el derecho internacional humanitario, poniendo en grave riesgo a la población civil y a la fuerza pública”
Rodolfo Morales Franco, comandante de la Segunda División
Las operaciones militares continúan en la región para contrarrestar las actividades de estos grupos, en un esfuerzo por garantizar la seguridad de la población civil y las fuerzas públicas en medio de la escalada de violencia fronteriza.











