La selección colombiana de tenis logró una victoria histórica por 3-1 ante Marruecos en la serie de Copa Davis, disputada en el Union Sportive Marocaine Tennis Club de Casablanca durante febrero, asegurando así su clasificación a los play-offs del Grupo Mundial I. Nicolás Mejía fue la figura decisiva al derrotar a Reda Bennani por 6-1, 4-6 y 6-2 en un partido que duró dos horas y 36 minutos, donde quebró el saque del rival en los dos primeros juegos del tercer set para sellar el triunfo. Previamente, el propio Mejía, raqueta masculina número uno de Colombia, había vencido a Taha Baadi por 6-3 y 6-2, mientras que en dobles, Nicolás Barrientos y Juan Sebastián Gómez superaron a Karim Bennani y Younes Lalami por 7-6(5) y 7-6(3). Esta es la primera victoria de Colombia ante un rival africano en la historia de la Copa Davis, bajo la capitanía de Alejandro Falla para los cafeteros y Hicham Arazi para los marroquíes.
El encuentro estuvo marcado por la tensión generada por el público local, que dificultó la concentración de los colombianos en varios momentos. En el dobles, Barrientos y Gómez, que se reencontraban en la pista tras 15 años desde el Challenger de Cali en 2012, se recuperaron dos veces de desventajas de quiebre en el primer set y salvaron un 0-40 en el segundo para imponerse en tie-breaks. Juan Sebastián Gómez debutó en Copa Davis a los 33 años, aportando experiencia clave. Sin embargo, la celebración colombiana se vio interrumpida por el lanzamiento de botellas por parte de aficionados marroquíes, lo que obligó a las autoridades de la ITF a escoltar al equipo nacional hasta su hotel en medio de un ambiente hostil.
Tensión en la pista y intervención del capitán marroquí
Durante el segundo set del partido decisivo entre Mejía y Bennani, la intensidad del público casablanciego alcanzó su punto álgido, al punto de que el capitán Hicham Arazi tuvo que intervenir para apaciguar a la afición y permitir que el encuentro continuara sin mayores incidentes. A pesar de estas adversidades, los colombianos mantuvieron la compostura y lograron el objetivo trazado, demostrando solidez mental y tenística en una cancha ajena y con presión constante desde las gradas.
Con esta clasificación a los play-offs del Grupo Mundial I, Colombia da un paso firme hacia su aspiración de mantenerse en la élite del tenis mundial por naciones, celebrando no solo el resultado sino también la resiliencia de un equipo que superó obstáculos tanto en la pista como fuera de ella.











