En la madrugada del domingo 8 de febrero de 2026, cerca de la 1:00 a. m., los subintendentes de la Policía Nacional Hugo Armando Castaño Morales y Melquiades de Jesús Arismendy Pérez, ambos de 38 años, fueron asesinados en el parque principal del municipio de Anorí, en Antioquia. Los uniformados realizaban labores de patrulla de vigilancia y verificación en establecimientos comerciales cuando fueron atacados por estructuras armadas ilegales atribuidas al criminal conocido como Calarcá, de las disidencias de las Farc. Este brutal hecho deja un saldo de dos policías víctimas de la violencia en una zona controlada por grupos armados ilegales.
Las víctimas integraban una patrulla rutinaria de control en el municipio, donde el accionar de estas organizaciones criminales persiste como amenaza constante para la seguridad. La Gobernación de Antioquia ha solicitado asistencia militar al Gobierno nacional, petición que fue considerada innecesaria por las autoridades centrales, reavivando el debate sobre las estrategias de seguridad en el departamento frente a la presencia de estos grupos. En respuesta, la Policía Nacional anunció el despliegue de capacidades operativas, investigativas e inteligencia para capturar a los responsables del ataque.
Conmoción y rechazo político
Líderes políticos y autoridades expresaron su profundo dolor y exigieron acciones contundentes contra la impunidad que permite estos crímenes. Mensajes de solidaridad han llegado a las familias de los uniformados, mientras el rechazo unánime de la clase política demanda mayor presión sobre los grupos armados en la zona.
«Quien ataca a un policía, atenta contra la dignidad del país»
William Oswaldo Rincón Zambrano, Director General de la Policía Nacional de Colombia
«Dos policías fueron asesinados por criminales al mando de Calarcá, de las Farc, en el parque principal de Anorí. Los uniformados se encontraban realizando actividades de rutina»
Andrés Julián Rendón, gobernador de Antioquia
«¿Por qué persiste el gobierno nacional en proteger a Calarcá, mientras este sigue sembrando terror? No lo persiguen ni a él ni a su grupo de criminales. Son “intocables”»
Andrés Julián Rendón, gobernador de Antioquia
«Duele profundamente cómo están asesinando a nuestros soldados y policías. No se vale, no se vale, Gustavo Petro, que usted esté permitiendo que los bandidos asesinen a nuestros héroes de la patria, a nuestros colombianos»
Juan Espinal, representante a la Cámara por el Centro Democrático
«Colombia no puede seguir permitiendo que quienes nos protegen sean asesinados con impunidad»
Eliecer Camacho, excomandante de la Policía Metropolitana de Bogotá
Este doble homicidio subraya la urgencia de fortalecer las medidas de seguridad en Antioquia, donde la persistencia de grupos como el de Calarcá continúa cobrando la vida de héroes que velan por la tranquilidad de los colombianos, exigiendo una respuesta nacional unificada contra la violencia.















