Reprograman a 2026 indagatoria contra Lucho Herrera y hermano por desapariciones en Fusagasugá, Cundinamarca

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La indagatoria contra el exciclista Luis Alberto ‘Lucho’ Herrera Herrera y su hermano Rafael Herrera Herrera, por la presunta desaparición de cuatro personas en la zona rural de Fusagasugá, Cundinamarca, fue reprogramada para el 20 de febrero de 2026, tras la renuncia de su abogado defensor, Hernando Benavides. Esta diligencia, solicitada originalmente en diciembre antes del cierre de los juzgados, se aplazó debido a la inesperada salida del letrado y la inasistencia notificada de los procesados en una reciente audiencia de imputación.

Los hechos remontan al 23 de octubre de 2002, cuando desaparecieron los campesinos Víctor Manuel Rodríguez Martínez, Diuviseldo Torres Vega, Gonzalo Guerrero Jiménez y José del Carmen Rodríguez Martínez, supuestamente a manos de las Autodefensas Campesinas del Casanare. Exparamilitares como Luis Fernando Gómez Flórez, alias ‘Ojitos’, y Óscar Andrés Huertas, alias ‘Menudencias’, han señalado a los hermanos Herrera como responsables de entregar identidades, dinero y fotos de las víctimas para facilitar el control de tierras colindantes. Según testimonios en Justicia y Paz, los cuerpos habrían sido enterrados en una finca de Lucho Herrera en la vía Novilleros a La Aguadita, en Fusagasugá, y se vinculan también a paramilitares como Martín Llanos.

Antecedentes y defensa de los implicados

El Juzgado Cuarto Penal de Fusagasugá compulsó copias a la Fiscalía, lo que impulsó la citación actual, aunque la reprogramación atrasa el proceso. Lucho Herrera, campeón de la Vuelta a España en 1987, niega toda implicación y alega que fue víctima de extorsión por parte de los paramilitares, afirmando haber entregado diez millones de pesos para evitar problemas. Rafael Herrera, por su parte, enfrenta un cargo adicional por acceso carnal violento a una menor. La defensa de Benavides cuestionó las declaraciones de los exparamilitares por inconsistencias, como un declarante que juró haber llegado a Fusagasugá en 2003, lo que contradice los hechos de 2002.

“Nos encontramos con la penosa noticia que, por alguna razón que no la tenemos clara, se había presentado alguna situación de última hora con los señores Herrera”

Familiar de las víctimas

“En el mes de diciembre, antes del cierre de los juzgados, la indagatoria fue solicitada por nosotros (…) Lucho Herrera y su hermano Rafael son totalmente ajenos a eso”

Hernando Benavides, abogado

“Si el declarante afirmó bajo juramento que llegó a Fusagasugá en 2003 (lo dice en la sentencia), resulta incongruente que su relato sea tenido como prueba directa, y mucho menos como columna vertebral del fallo y compulsa copias al respecto”

Hernando Benavides, abogado

Los familiares de las víctimas expresan su frustración por los retrasos y claman por respuestas claras sobre los motivos y responsables de la desaparición, mientras Herrera relató en su versión que un paramilitar le dijo: “Me dijo que, si usted no quiere quedar implicado, ellos me pueden sacar”.

“Queremos saber la verdad, que es lo que toda la familia y las familias queremos, por qué lo hicieron, y quiénes fueron los que pagaron porque le hicieran esta salvedad a estas cuatro personas que no merecían que hicieran eso”

Familiar de las víctimas

“Me dijo que, si usted no quiere quedar implicado, ellos me pueden sacar”

Luis Alberto ‘Lucho’ Herrera Herrera, investigado

Este caso, que revive un oscuro capítulo de violencia en Cundinamarca, pone en el centro a figuras como el reconocido pedalista y subraya las dificultades para esclarecer desapariciones forzadas ligadas al paramilitarismo, dejando a las familias en espera de justicia tras más de dos décadas.

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