El dólar en el mercado cambiario colombiano cerró este jueves 6 de febrero de 2026 en $3.670,62, registrando una caída de $21,13 frente a la Tasa Representativa del Mercado de $3.691,75, en medio de compras sostenidas de dólares por parte del sector público y proyecciones de volatilidad para el mes de febrero que oscilarían entre $3.580 y $3.750, según analistas como Daniel Londoño Tapia, country manager de Global66, y expertos de Bancolombia.
En las casas de cambio, el precio de compra se situó en $3.602,22 y el de venta en $3.704,44 al 8 de febrero, mientras que durante enero de 2026 el tipo de cambio fluctuó entre $3.593 y $3.845, con una apreciación del peso del 2,4 por ciento y una caída acumulada del 2,2 por ciento en lo corrido del año. La semana previa al cierre del 6 de febrero mostró variaciones entre $3.593 y $3.717, con un avance neto semanal del 0,5 por ciento impulsado por operaciones spot y contratos non-delivery forward.
Proyecciones de volatilidad y factores influyentes
Daniel Londoño Tapia anticipa para febrero un rango entre $3.650 y $3.750, en tanto que Bancolombia proyecta entre $3.580 y $3.750, con un cierre anual por encima de $3.800, mientras DaviBank estima $3.918 al final de 2026. Estas expectativas se sustentan en la inflación de Estados Unidos, que alcanzó el 2,77 por ciento en diciembre de 2025 con tasas de la FED en 3,5 por ciento a 3,75 por ciento, y en Colombia, donde la inflación de diciembre de 2025 fue del 5,1 por ciento y la tasa del Banco de la República se mantiene en 10,25 por ciento. Nicolás Mocetón, analista de Mercados de Davivienda Corredores, Jackeline Piraján, líder del equipo económico de DaviBank, y Javier Cuéllar, director de Crédito Público del Ministerio de Hacienda, destacan las compras de dólares por el Gobierno, que no ha registrado ventas en 2026 y cuenta con una caja estatal de USD10.000 millones, potencialmente incrementable en USD2.000 a 5.000 millones.
El déficit fiscal proyectado para 2026 entre 6,2 y 7,5 por ciento, junto con el Plan Financiero que contempla pagos de intereses equivalentes al 3,1 por ciento del PIB y una deuda sobre PIB del 58,9 por ciento, agravan la presión. Factores globales como las decisiones de la FED y locales como la política monetaria, las finanzas públicas y los riesgos electorales de marzo por las legislativas y consultas interpartidistas, sumados a posibles decretos de repatriación de inversiones extranjeras y pagos de impuestos por grandes contribuyentes, configuran un panorama de incertidumbre que soporta el peso en el corto plazo pero augura mayor volatilidad.















