Los bancos JPMorgan, Banco de Bogotá y Bancolombia destacaron que la tasa de desempleo en Colombia alcanzó el 8,9 por ciento al cierre de 2025, su mínimo histórico en lo corrido del siglo XXI, impulsado por un crecimiento del empleo nacional del 2,6 por ciento y del 3,9 por ciento en las zonas urbanas, según datos del Dane. Este repunte laboral elevó el total de trabajadores a 23,8 millones, un aumento de 800 mil personas respecto a 2024, con una caída del 11,35 por ciento en el número de desempleados a nivel nacional y del 11 por ciento en áreas urbanas. El dinamismo se vio respaldado por el consumo, mejoras en la estructura salarial y una política expansiva del Gobierno, pese a desafíos estructurales como la informalidad persistente y tasas de participación laboral por debajo de los promedios de 2010-2019.
El crecimiento de la fuerza laboral fue del 1,3 por ciento nacional y 2,5 por ciento urbano, con el 64 por ciento de los nuevos empleos concentrados en sectores como alojamiento y comida, manufactura, el sector público y transporte. Incluso con la implementación de la reforma laboral y un aumento salarial del 23 por ciento en el salario mínimo, que representa el mayor ajuste en la historia según el Banco de Bogotá, el empleo se mantuvo robusto mientras los salarios reales continuaron en ascenso.
Fortaleza histórica con alertas para el futuro
«Llega a este año desde una posición de fortaleza poco común en términos históricos, impulsada por factores que vienen desde el consumo y las mejoras de la estructura salarial», señaló JPMorgan en su análisis del mercado laboral basado en datos del Dane.
«Su nivel más bajo en lo corrido del siglo XXI»
Banco de Bogotá
Los analistas también observaron un aumento en el número de desempleados urbanos durante el cuarto trimestre de 2025, lo que representa un giro positivo en el impulso pero invita a monitorear la evolución en los próximos meses, según JPMorgan. «Incluso con la implementación de la reforma laboral y una política de ingresos expansiva por parte del Gobierno, el empleo se mantuvo robusto y el desempleo cerró 2025 en un mínimo histórico, mientras los salarios reales continuaron aumentando», agregó el banco estadounidense.
Riesgos por aumento salarial y mayor informalidad en 2026
Sin embargo, las proyecciones para 2026 son cautas debido al fuerte incremento del salario mínimo del 23,7 por ciento, que podría generar desincentivos a la contratación formal y un aumento de la informalidad, moderando el impacto en el crecimiento salarial general. Bancolombia advirtió que «el fuerte incremento del salario mínimo para 2026 podría deteriorar el mercado laboral por los desincentivos a la contratación formal», mientras el Banco de Bogotá proyecta una tasa de desempleo superior al 9 por ciento y Bancolombia un alza de 0,3 puntos porcentuales.
«Un aumento de la informalidad podría moderar el traspaso del alza del salario mínimo al crecimiento salarial más amplio, limitando su impacto agregado»
JPMorgan
Otros riesgos incluyen la política contractiva del Banco de la República, el empleo formal sin cobertura de salud o pensión, y la dependencia del sector público de un mayor endeudamiento nacional. La informalidad laboral y la baja participación limitan el crecimiento del PIB, con tasas de participación estabilizándose recientemente pero aún rezagadas. «El cambio de postura del Banco de la República hacia un terreno más contractivo» y la necesidad de «corregir el desbalance fiscal para que el escenario económico actual no sea efímero», recomendó el Banco de Bogotá. JPMorgan, por su parte, no anticipa una reversión significativa en las tendencias recientes de creación de empleo ni en la tasa de desempleo.
Estos datos del Dane subrayan un 2025 de logros en el empleo pese a retos estructurales, pero invitan a una vigilancia estrecha ante las previsiones para 2026 que podrían erosionar las ganancias actuales si no se abordan los desequilibrios fiscales y la informalidad.















