El embalse Urrá I, ubicado en el río Sinú, abrió sus compuertas este fin de semana al alcanzar su máxima capacidad debido a las intensas lluvias registradas en las últimas semanas en el departamento de Córdoba, lo que ha agravado las inundaciones en zonas bajas como Montería y sus alrededores. Esta medida, que incluyó la suspensión de las turbinas el pasado 4 de febrero, ha dejado un saldo trágico de cinco personas fallecidas y al menos 13 barrios periféricos inundados, según reportes preliminares. El meteorólogo y periodista ambiental Max Henríquez ha advertido sobre una posible negligencia en la gestión del embalse, al no haberlo mantenido en niveles bajos ante el previsible fenómeno de La Niña, mientras que el presidente Gustavo Petro ha calificado el hecho como la continuación de un crimen ambiental.
Las precipitaciones en enero superaron ampliamente los promedios históricos en el noroccidente colombiano, y para febrero se esperaba un caudal promedio de 121 metros cúbicos por segundo, pero las cifras actuales alcanzan los 1.547 m³/s, saturando el embalse que amortigua hasta el 97% de las crecientes. El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, y el gerente encargado de Hidroeléctrica Urrá, Juan Acevedo, han sido señalados en medio de la controversia, aunque la empresa niega cualquier violación de los límites legales establecidos por la curva guía máxima de operación, argumentando que la regulación obliga a liberar agua para evitar riesgos a la infraestructura y cumplir con la cota máxima ambiental.
Acusaciones de negligencia y defensa técnica
Max Henríquez ha sido enfático en su crítica, afirmando que un embalse no se llena con tres días de lluvia, sino con una temporada lluviosa completa, y que con puro sentido común y lógica se debía recibir el fenómeno de La Niña con el embalse a medio llenar, especialmente considerando que las lluvias de enero fueron todas superiores a lo normal. Por su parte, el presidente Petro exigió la renuncia inmediata del gerente Juan Acevedo para que asuma sus responsabilidades penales. En respuesta, Acevedo defendió la operación de la hidroeléctrica, insistiendo en que jamás se violaron los niveles máximos permitidos y que no hay declarada ninguna Niña para febrero, mes tradicionalmente seco.
“la continuación de un crimen ambiental” y “El gerente debe renunciar de inmediato y asumir sus responsabilidades penales”
Gustavo Petro, presidente de la República
“Un embalse no se llena con tres días de lluvia. Un embalse se llena con una temporada lluviosa”
Max Henríquez, meteorólogo y periodista ambiental
El debate se enmarca en cuestionamientos recurrentes sobre el manejo del embalse Urrá ante eventos climáticos previsibles, con antecedentes de mal gestión durante El Niño de 1991-1992 que causaron inundaciones similares. Aunque la hidroeléctrica califica el episodio como un evento natural imprevisible, críticos como Henríquez apuntan a la falta de previsión, sumada a la construcción irregular de barrios en zonas inundables y ciénagas, lo que agrava las consecuencias para las comunidades vulnerables de Córdoba.
“Solamente con un puro sentido común y lógica, entiendo que uno debe recibir un fenómeno de La Niña con un embalse a medio llenar”
Max Henríquez, meteorólogo y periodista ambiental
Las autoridades locales continúan evaluando daños y asistiendo a los afectados, mientras persisten las demandas de mayor responsabilidad en la operación de infraestructuras hídricas clave para prevenir futuras tragedias en la región.















