El fiscal general de Colombia reveló los avances en el proceso de extradición de la empresaria colombiana Zulma Guzmán, capturada en el Reino Unido bajo una circular roja de Interpol y acusada de ser la autora intelectual del envenenamiento con talio de dos niñas mediante frambuesas en abril de 2025. Guzmán permanece en prisión preventiva en la cárcel HMP Bronzefield de Londres, donde enfrenta una audiencia clave programada para el 9 de marzo de 2026 en el Westminster Magistrates’ Court. En esta fase, se revisará la legalidad de su detención, su identidad, su salud mental y las condiciones de las cárceles femeninas en Colombia, con la participación del abogado de defensa James Escalcar y Raja Khan, representante legal de la familia de las víctimas.
El proceso judicial incluye una audiencia previa virtual el 9 de febrero, que duró apenas seis minutos, seguida de plazos estrictos: la Fiscalía colombiana debe entregar los documentos antes del 30 de marzo, la defensa presentará su paquete probatorio hasta el 15 de junio, y la verificación de estos se realizará el 19 de junio. Posteriormente, está programada la audiencia principal entre el 2 y el 5 de noviembre de 2026, con revisiones adicionales en septiembre de 2026 sobre el estado del expediente y una diligencia administrativa a finales de octubre. No existe un mecanismo de extradición exprés con el Reino Unido, y el proceso podría extenderse hasta dos años si hay apelaciones, ya que la decisión final recae en un juez sin la intervención de un jurado.
Obstáculos y fortalecimiento del expediente
Entre los principales obstáculos destacan la evaluación de la salud mental de Guzmán y las condiciones penitenciarias en Colombia, temas sobre los que autoridades colombianas dialogan con sus contrapartes británicas para implementar mejoras en cárceles femeninas. El expediente de extradición se ha fortalecido con pruebas telefónicas y una carta rogatoria, apuntando a posibles cargos por homicidio agravado y tentativa de homicidio. Además, la imputación formal podría realizarse sin la presencia física de la acusada, agilizando parte del trámite pese a la rigurosidad del calendario judicial británico.
Este caso, que ha conmocionado por la gravedad del envenenamiento de las dos niñas víctimas, subraya los desafíos en extradiciones internacionales y el compromiso de la justicia colombiana por esclarecer los hechos, mientras Guzmán enfrenta su situación en territorio extranjero a la espera de las próximas fases procesales.















