Rafael Mejía Jr., exmánager, productor y dueño de la disquera de Jessi Uribe, respondió públicamente a las acusaciones del cantante de música popular colombiana sobre irregularidades en el manejo de su carrera, contratos y distribución de ingresos. La ruptura profesional entre ambos fue anunciada en mayo de 2025, y las declaraciones de Mejía llegaron tras una entrevista de Uribe en un pódcast mexicano, donde el artista cuestionó el control total que su exrepresentante ejercía sobre su agenda, ingresos y contratos. Todo esto se desarrolló en el ámbito de la industria musical colombiana, a través de entrevistas en medios como Caracol Radio.
La relación profesional entre Mejía y Uribe duró más de una década, durante la cual Mejía gestionaba no solo la agenda y aspectos legales, sino también la distribución musical, los ingresos y la producción completa. Inicialmente, Uribe cedía el 50 por ciento de sus ingresos a Mejía, con ajustes posteriores en los porcentajes conforme crecían las ganancias, siempre revisados por equipos jurídicos independientes, incluidos los asesores del propio cantante. Mejía enfatizó que él cubría todos los gastos, desde canciones y videos hasta promociones y equipos de relaciones públicas, ya que esa fue la condición impuesta por Uribe al inicio, quien no invertía un solo peso y solo seguía las indicaciones para cantar lo establecido.
La defensa de Mejía ante las acusaciones
Mejía negó cualquier irregularidad financiera o contractual, destacando que aceptó modificaciones en los porcentajes propuestas por Uribe y que siempre consideró que el cantante debía recibir la mayor parte de las ganancias, pues es quien sostiene el proyecto artístico. Atribuyó la ruptura a una rabia emocional y a la influencia de terceros, no a desacuerdos económicos, afirmando que decisiones tomadas con rabia suelen llevar a errores. Además, durante el auge de la música popular, Uribe cobraba altos honorarios por presentaciones, lo que resalta el éxito logrado bajo esta gestión. Ambas partes han iniciado procesos legales, con Mejía anunciando acciones para defender la verdad y detener lo que califica como versiones falsas.
“Todo se lo entregué: mi talento, mi confianza. Yo pensaba que así iba a ser exitoso porque él me apoyó al comienzo”
Jessi Uribe, cantante
“Mi función dentro del arreglo que teníamos, sí, era que yo debía correr con todos los gastos. De hecho, fue la condición que él puso al principio. Él no ponía un peso, solamente hacía caso. Hizo caso en cantar lo que se le puso. Yo era quien tenía que llevar todo el tema de la inversión completa. Digo, las canciones, los videos, las promociones, los equipos de PR, todo ese tema de desarrollos. Por eso teníamos establecidos unos porcentajes de participación de esa manera, porque no solo era yo su manager, digo, yo era su manager, su disquera, su productor”
Rafael Mejía Jr., exmánager
“Siempre he considerado que el cantante debe recibir la mayor parte de las ganancias, pues es quien sostiene el proyecto artístico”
Rafael Mejía Jr., exmánager
“Esto se rompió por una rabia… y cuando uno toma decisiones con rabia, suele cometer errores”
Rafael Mejía Jr., exmánager
“Yo no soy un aparecido […] vamos a hacer todo lo que corresponda de manera legal para detener esto y que se remita simplemente la verdad”
Rafael Mejía Jr., exmánager
Esta controversia pública surge de versiones opuestas sobre los acuerdos y beneficios mutuos, culminando en la ruptura como un cierre de ciclo para ambos. Mientras Uribe expuso su sentir en el pódcast mexicano, Mejía busca esclarecer los hechos a través de los medios colombianos, dejando en el aire el futuro de una de las carreras más destacadas de la música popular en el país.















