La Unidad Investigativa de Noticias Caracol ha destapado archivos secretos incautados que vinculan directamente al general Juan Miguel Huertas, director del Comando de Personal del Ejército Nacional, y a Wílmer Mejía, alto funcionario de la Dirección Nacional de Inteligencia apodado ‘El Chulo’, con el cabecilla de las disidencias de las FARC en el Estado Mayor Central, Alexander Mendoza Díaz, alias Calarcá. Estos documentos, que incluyen chats, correos electrónicos, cartas, fotos y otros materiales, revelan reuniones, propuestas para montar empresas de seguridad legales, filtraciones de información militar clasificada y posibles financiaciones de campañas políticas. El material fue incautado el 23 de julio de 2024 en Anorí, Antioquia, durante un operativo, a partir de un centenar de dispositivos electrónicos como computadores, memorias USB y celulares.
Las comunicaciones, fechadas en momentos clave como una carta del 8 de febrero de 2024 y un mensaje del 11 de noviembre de 2023, muestran pactos para evitar operativos militares en regiones como Antioquia, Catatumbo y el sur de Bolívar, así como acuerdos de no agresión y una aparente venganza contra el general Eduardo Zapateiro. Fuentes anónimas dentro de las disidencias EMC, encabezadas por Calarcá en disputa territorial con alias Iván Mordisco, corroboran la autenticidad de estos archivos, que también incluyen contactos con senadores, frecuencias de radio, datos de la Fiscalía y la Dijín. Además, se menciona al empresario chino Xi Xin Xang en campamentos relacionados con armamento y minería ilegal.
Propuestas de empresas de seguridad y filtraciones clave
En una carta enviada por un emisario de las disidencias a alias Calarcá, se detalla una propuesta del general Huertas para crear una compañía de seguridad con un máximo de veinte hombres, donde él obtendría los permisos para pistolas y fusiles, aportando la mitad de la inversión a cambio de los hombres y armas de los guerrilleros. Este esquema se presentaba como una inversión segura para el futuro, en caso de que los procesos de paz fallaran, y extendería protección a líderes sociales. Gracias a estos contactos, las disidencias obtuvieron información clasificada para esquivar operativos militares en dichas zonas. La investigación de Noticias Caracol, que duró casi un año, también apunta a ofrecimientos de puestos altos en el actual gobierno y menciona a la vicepresidenta Francia Márquez como intermediaria en algunos tratos, incluso con frases como “lo tumbamos” refiriéndose al presidente Gustavo Petro, según conversaciones citadas de alias Danilo Albizú.
“El hombre me dio buena confianza y nos propuso montar una empresa de seguridad legal (…) el general dice que la montemos mitad y mitad, que él se consigue los permisos y que nosotros pongamos los muchachos y las armas. Él dice que eso es una buena inversión porque llegado el momento en que todos estos procesos fallen, quedamos con hombres legales”
Emisario de disidencias a alias Calarcá, carta del 8 de febrero de 2024
“el general dice que una compañía de máximo veinte hombres, que él primero consigue los permisos para pistolas y después para que nos permitan la circulación con fusiles”
Emisario de disidencias a alias Calarcá, carta del 8 de febrero de 2024
“Al hombre le están ofreciendo puestos altos en el Gobierno de ahora y él dice que no le quitará la demanda al general (Eduardo) Zapateiro (…) que él prefiere ser una púa más en el zapato para Zapateiro y lograr que pague”
Emisario de disidencias a alias Calarcá, carta del 8 de febrero de 2024
Un jefe guerrillero de la EMC confirmó a Noticias Caracol que “gracias a ellos, las disidencias de Antioquia, Catatumbo y sur de Bolívar obtuvieron información clasificada de las fuerzas militares para esquivar operativos, entre otros temas”. Alias Calarcá fue liberado por la Fiscalía tras la incautación, al considerarlo gestor de paz, mientras que las reacciones políticas de la oposición han sido inmediatas, aunque no se han recibido respuestas de los implicados como Huertas, Mejía, Márquez o la Presidencia. Con solo 257 días restantes del gobierno de Gustavo Petro, este escándalo sacude las entrañas del poder en Bogotá, Venezuela y otras zonas críticas del país.










