En agosto de 2010, Daniel Klug vivió un episodio que desafía toda explicación médica cuando fue atropellado por un vehículo cerca del Club Guaymaral, en el norte de Bogotá, y declarado clínicamente muerto durante 25 minutos en la Clínica del Country, de donde emergió milagrosamente recuperado tras ser reanimado. El accidente de tránsito ocurrió en circunstancias inesperadas, y su padre, Rafael Klug Unger, junto con el periodista e investigador paranormal Esteban Cruz Niño, han relatado los detalles en diversas plataformas, destacando la intervención de fuerzas inexplicables.
Tras el impacto, un hombre desconocido se acercó de inmediato, se identificó como médico y prestó los primeros auxilios a Daniel, quien fue luego trasladado en ambulancia a la Clínica del Country, donde lo indujeron a un coma para estabilizarlo. La familia lo considera un ángel guardián, ya que ese samaritano nunca fue identificado pese a los esfuerzos por localizarlo. Cadenas de oración se extendieron por Colombia y otros países, mientras Daniel portaba medallas de la Virgen del Carmen y del Señor de los Milagros, elementos que él mismo vincula a su supervivencia.
Un testimonio de fe y milagro
La impactante historia cobró nueva vida en el pódcast Historias Paranormales, conducido por Esteban Cruz Niño, donde Daniel relató su experiencia cercana a la muerte. En 2010, medios como El Espectador, El Tiempo y Noticias Caracol cubrieron el caso con amplio detalle, y Rafael Klug Unger inmortalizó el suceso en su libro Dios Salvó a mi Hijo. Posteriormente, Daniel participó en campañas de prevención vial, alertando sobre los peligros del consumo de alcohol al volante.
“Estuve muerto como veinticinco minutos”
Daniel Klug
“Ese niño que ven ahí, para mí no existe. Lo suyo no es normal”
Director de la Clínica del Country
Daniel Klug ha expresado con convicción su creencia en lo sobrenatural, afirmando que lo suyo fue netamente un milagro ligado a la fe, y que algo lo acompañó durante todo el proceso, sea un ángel, energía divina o intervención celestial. “Estoy absolutamente convencido de que en mi caso fue claro. Llámese ángel, milagro, fe o energía, no tengo ninguna duda de que algo me acompañó durante todo el proceso”, declaró, subrayando cómo este suceso transformó su vida y la de su familia.










