Colombia vivió un incremento del 70 por ciento en las llamadas spam durante 2025, alcanzando cerca de 16.600 reportes, de acuerdo con los datos revelados por Truecaller, la plataforma especializada en identificación telefónica. Nicolás Vargas, country manager de Truecaller en Colombia, destacó que este fenómeno se debe a la intensificación de prácticas de marcación masiva, detectadas a través de sus sistemas avanzados de monitoreo.
El año pasado marcó un promedio mensual de aproximadamente 1.390 llamadas no deseadas, con octubre como el mes más crítico al registrar 1.573 incidentes, superando incluso los picos de 2024, cuando las cifras ya eran alarmantemente altas. Este crecimiento sostenido genera una señal de alerta en el país, donde los usuarios enfrentan cada vez más intrusiones que fomentan la desconfianza y llevan a evitar contestar números desconocidos, lo que a su vez provoca la pérdida de comunicaciones legítimas y eleva el riesgo de caer en fraudes sofisticados.
Preocupación por la escalada de spam telefónico
La facilidad de acceso a bases de datos y la automatización de las marcaciones han facilitado esta oleada de contactos no deseados, afectando la cotidianidad de millones de colombianos. Truecaller, que monitorea la actividad telefónica en tiempo real, enfatiza la necesidad de herramientas que protejan a las personas de estas amenazas.
“El crecimiento de las llamadas spam en Colombia durante 2025 es especialmente preocupante. Pasamos de cifras ya altas en 2024 a un aumento cercano al 70%. En nuestro monitoreo de actividad telefónica, octubre volvió a ser el mes más crítico, superando incluso los registros del año anterior”.
Nicolás Vargas, country manager de Truecaller en Colombia
“Seguimos enfocados en proteger a las personas, brindándoles datos en tiempo real y herramientas que les permitan identificar y bloquear estas comunicaciones antes de que se conviertan en una estafa”.
Nicolás Vargas, country manager de Truecaller en Colombia
Para contrarrestar esta tendencia, expertos recomiendan utilizar aplicaciones de identificación de llamadas, evitar devolver números desconocidos, verificar cualquier propuesta con entidades oficiales, no compartir datos sensibles por teléfono y bloquear de inmediato los números sospechosos. Estas medidas buscan mitigar el impacto de un problema que no solo molesta, sino que pone en jaque la seguridad digital de los ciudadanos.











