Montería enfrenta la peor emergencia climática en décadas, con el 12% de su territorio aún inundado tras intensas lluvias que azotan la ciudad desde el 1 de febrero. El alcalde Hugo Kerguelén ha calificado la situación como un desastre humanitario sin precedentes, afectando barrios urbanos como Las Palomas, Guasimal, Leticia y Martinica, así como zonas rurales y 102 sedes educativas en el departamento de Córdoba. Uno de cada cinco monterianos resulta damnificado, con más de 50.000 familias impactadas en 24 municipios, lo que ha obligado al traslado de 5.300 personas a albergues temporales.
El aumento desbordante de los caudales en el embalse de Urrá, que alcanza los 2.400 metros cúbicos por segundo, y en el río Sinú, cuyo nivel subió de 1,48 a 5,8 metros, ha inundado 36.000 hectáreas y dejado agua hasta de dos metros de altura en algunos sectores. Autoridades como el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, y el presidente Gustavo Petro coordinan respuestas urgentes, incluyendo distribución de ayudas humanitarias, campañas de vacunación y fumigación ante el riesgo de dengue, así como medidas de seguridad como un toque de queda en la Comuna Uno desde las 8:00 p. m. hasta las 6:00 a. m.
Medidas de respuesta y desafíos persistentes
En un esfuerzo conjunto, se han implementado bombas especiales traídas desde Cartagena para retirar el agua, un Puesto de Mando Unificado en la Gobernación que coordina las ayudas y un llamado al autoalbergue para mitigar el impacto. Además, se refinancian créditos por Finagro y Banco Agrario para productores agrícolas afectados, se traslada recursos de rentas de cultura y seguridad hacia la emergencia, y la solidaridad local cubre entre el 90 y 95% de la asistencia. Sin embargo, persisten riesgos como robos en viviendas evacuadas y problemas de salud, con una alerta amarilla hospitalaria en Córdoba; la Policía, bajo el mando del teniente coronel Pedro Isaza, refuerza presencia en zonas vulnerables.
“esto es un tema humanitario, esto no es un tema político”
Hugo Kerguelén, alcalde de Montería
“Estamos colocando Policía en los sitios en los que se han realizado las denuncias con el fin de identificar a estas personas”
Pedro Isaza, teniente coronel, comandante operativo de la Policía de Montería
Aunque el nivel del agua ha descendido levemente entre 10 y 15 centímetros en las últimas 24 horas, expertos advierten de una posible nueva creciente del río Sinú, en un contexto de caudales sin precedentes en un siglo que superan todos los registros técnicos previos de la región. Los impactos se extienden a viviendas, cultivos y la seguridad pública, demandando una respuesta unificada para superar esta crisis que amenaza la estabilidad de Montería y Córdoba.











