La senadora Aida Quilcué fue secuestrada durante aproximadamente tres horas por hombres armados de las disidencias de “Iván Mordisco” en la vía entre Inza y Totoro, en Cauca, el pasado 10 de febrero. La legisladora, quien se movilizaba en una camioneta con su esquema de seguridad, fue interceptada y retenida en un sitio aislado, donde abandonaron el vehículo. Gracias a la presión conjunta de la comunidad, la guardia indígena y la fuerza pública, Quilcué fue liberada a las 4:30 de la tarde y trasladada al Cantón Militar Hilario López de la tercera brigada del Ejército Nacional.
Los hombres armados, que no se identificaron explícitamente aunque se presume su vinculación con las disidencias comandadas por “Iván Mordisco”, retuvieron a la senadora y su equipo en un acto que generó inmediata movilización social y militar. La liberación se logró por la solidaridad colectiva que se activó de manera rápida, permitiendo que Quilcué saliera ilesa de la situación. Posteriormente, reencontró con sus familiares bajo custodia del Ejército Nacional y agradeció los pronunciamientos a favor de su libertad.
Declaraciones de la senadora tras su liberación
A las 6:00 de la tarde, Aida Quilcué habló con los medios de comunicación junto al brigadier general Hernando Javier Africano López, comandante de la tercera brigada del Ejército Nacional, desde el Cantón Militar Hilario López. En sus palabras, resaltó la intervención clave de diversos actores en su rescate y describió el momento del secuestro.
“Tenía que pasar esa situación el día de hoy. Gracias a Dios y a los espíritus estoy bien. Agradecer a la guardia indígena, a la fuerza pública y la solidaridad que se movió. La presión hizo que saliéramos de ahí”
Aida Quilcué, senadora
“No se identificaron, pero sé que era un grupo armado; nos cogieron en un sitio solo, nos llevaron, pero ya estamos a salvo”
Aida Quilcué, senadora
Este incidente subraya las persistentes tensiones en zonas como Cauca, donde grupos armados ilegales continúan representando una amenaza para líderes sociales y políticos. La rápida respuesta de la comunidad y las autoridades evitó un desenlace mayor, permitiendo que la senadora Quilcué reanude sus actividades con el respaldo de la fuerza pública.















