La inflación anual en Colombia escaló al 5,35 por ciento en enero de 2026, según las cifras oficiales公布adas por el Dane, marcando un repunte generalizado en todas las medidas básicas de inflación que rompe con la tendencia de moderación observada durante 2025 y complica la política monetaria del Banco de la República. Este aumento, comparado con diciembre de 2025, refleja el traslado del incremento del salario mínimo de este año a bienes y servicios intensivos en mano de obra, calculado por el Dane al excluir componentes volátiles como alimentos y regulados.
Las inflaciones núcleo mostraron subidas notables: la medida sin alimentos ni regulados alcanzó el 5,39 por ciento, un alza de 37 puntos básicos desde el 5,02 por ciento de diciembre y el máximo desde noviembre de 2024 con 5,37 por ciento; la inflación sin alimentos subió a 5,41 por ciento desde 5,11 por ciento, con 30 puntos básicos más y el pico más alto desde febrero de 2025 en 5,44 por ciento; mientras que el núcleo 15 trepó al 5,46 por ciento, ganando 17 puntos básicos respecto al 5,29 por ciento previo. El promedio de estas tres mediciones básicas, según el Banco de Bogotá, se situó en 5,42 por ciento, frente al 5,14 por ciento del mes anterior, y la inflación mensual total registró un 1,05 por ciento. XP Investments destaca que la tasa anualizada ajustada por estacionalidad de los últimos tres meses subió al 6,5 por ciento desde 5,5 por ciento, y la inflación sin alimentos ni regulados ya supera los niveles de hace un año, siendo el máximo en 16 meses.
Presiones persistentes que alejan la meta del 3 por ciento
Este comportamiento rompe la convergencia hacia la meta de inflación del 3 por ciento que se había perfilado en 2025 con una moderación sostenida en las inflaciones básicas, confirmando presiones derivadas del salario mínimo en los indicadores núcleo, como señala el Banco de Bogotá. La tendencia obliga al Banco de la República, el emisor nacional, a mantener por más tiempo una postura monetaria restrictiva, en un contexto donde todas las métricas básicas escalan y complican las expectativas de desaceleración.
Estas cifras del Dane, publicadas para todo el territorio colombiano, subrayan la necesidad de vigilancia estrecha sobre los efectos passthrough del salario mínimo y reavivan el debate sobre el ritmo de las futuras decisiones de tasas de interés, en un panorama que podría prolongar la cautela del equipo directivo del Banco de la República.















