Más de 150 personas pertenecientes a 40 núcleos familiares han sido desplazadas desde sectores como el 77, Filogringo y el corregimiento de Langalia en el Catatumbo, Norte de Santander, hacia Ocaña, Tibú y Cúcuta, debido a intensos combates entre el ELN, disidencias del frente 33 de las Farc y operaciones de las Fuerzas Militares. Este éxodo masivo, registrado en la última semana con arribos recientes, ha sido confirmado por Jorge Armando Bohórquez, personero de Ocaña, y Diana Vargas, representante de Tejedores de Paz, junto con la Personería Municipal y la Defensoría del Pueblo, que ya reciben declaraciones para activar la atención humanitaria de emergencia.
Las familias llegan huyendo de amenazas directas contra la población civil y el fuego cruzado generado por los enfrentamientos armados, en una escalada del conflicto que afecta esta subregión fronteriza con Venezuela. En Ocaña, entre los afectados se encuentran más de 20 menores de edad, mientras que en el Catatumbo se reportan cifras alarmantes con más de 78.000 desplazamientos en la misma semana, según autoridades locales. La Personería y la Defensoría del Pueblo proceden con el registro y verificación de las declaraciones para documentar los casos y lograr el reconocimiento oficial del desplazamiento forzado.
Voces de las autoridades ante la crisis humanitaria
La situación ha llevado a la activación inmediata de ayudas humanitarias y medidas de protección especial para los menores, en medio de un incremento reportado por las entidades locales. Bohórquez ha destacado la gravedad del panorama en los municipios receptores como Ocaña, Tibú y Cúcuta, donde no solo se recibe población de manera masiva, sino que se evidencia un desplazamiento hacia áreas aledañas más allá de la capital regional.
“La situación de violencia, las amenazas contra la población civil y las operaciones militares han dejado a las comunidades en medio del fuego cruzado”
Jorge Armando Bohórquez, personero de Ocaña
“Estas personas me indican que vienen del 77, de Filogringo y del corregimiento de Langalia, donde se han presentado enfrentamientos entre el ELN, las disidencias del frente 33 de las Farc y operaciones del Ejército, lo que ha obligado a estas familias a desplazarse”
Jorge Armando Bohórquez, personero de Ocaña
“Hemos visto latente y muy fuerte el desplazamiento masivo, no solo hacia la región de Cúcuta, que está recibiendo población como ciudad capital, sino también hacia municipios aledaños”
Diana Vargas, representante de Tejedores de Paz
Este nuevo capítulo de violencia en el Catatumbo subraya la urgencia de respuestas coordinadas para garantizar la protección de los desplazados y mitigar el impacto en comunidades vulnerables, mientras las autoridades continúan la documentación para canalizar recursos humanitarios efectivos.















