Camioneros del suroccidente de Colombia enfrentan una grave crisis en el puerto de Buenaventura, donde se registran trancones de hasta 25 kilómetros y tiempos de espera que superan las nueve horas para retirar contenedores, lo que ha llevado a la Asociación Colombiana de Camioneros (ACC) a amenazar con un paro nacional ante la posible autorización de ingreso directo de camiones ecuatorianos sin necesidad de transbordo. Nidia Hernández, presidenta de Colfecar, y Edison Mena, representante de la ACC en Ipiales, han alertado sobre esta situación que afecta el flujo diario de unos 3.000 vehículos, agravada desde 2025 por la llegada desproporcionada de contenedores llenos por parte de las navieras, que no retiran los vacíos en igual medida.
La congestión se extiende por filas interminables de tractomulas en las terminales portuarias, complicada por lluvias persistentes y una vía alterna interna de calzada sencilla, mientras los buques permanecen en fondeo debido a las condiciones ambientales del Pacífico colombiano. Liborio Cuéllar, gerente general de la Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura, explica que esto impide la descarga continua de cargas como cereales y graneles. Además, el puerto maneja el 69% de la carga contenerizada del país, con un aumento del 25% en compras externas entre 2024 y 2025, lo que genera sobrecostos y retrasos en la cadena logística, afectando a importadores que envían vehículos vacíos para cargar mercancía.
Alerta por transporte directo desde Ecuador
La tensión se acentúa en la frontera con Ecuador, en Nariño e Ipiales, donde la ACC rechaza el posible ingreso directo de camiones ecuatorianos, argumentando que genera monopolización, facilita el contrabando de combustibles y medicamentos, y carece de reciprocidad para transportadores colombianos. Un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador menciona un supuesto acuerdo de reciprocidad, pero los camioneros insisten en que nunca ha existido tal equilibrio, especialmente por las diferencias en precios del diésel que impiden el libre tránsito.
«Desde 2025 hemos tenido varias crisis, principalmente porque las navieras llegan a Buenaventura con contenedores llenos, pero no se llevan, en la misma proporción, los contenedores vacíos. Eso está llenando por completo las terminales.»
Nidia Hernández, presidenta de Colfecar
«Esto genera que los buques que llegan cargados, por ejemplo, con cereales y graneles, no puedan realizar de manera continua la fase de descargue.»
Liborio Cuéllar, gerente general de Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura
Los líderes del sector demandan acelerar obras de infraestructura vial y marítima pendientes desde hace años. Hernández enfatiza la necesidad de voluntad política para soluciones conjuntas con el Gobierno y gremios, reconociendo la complejidad multifactorial de la crisis.
«El transporte directo nunca ha generado buenos resultados. Produce monopolización y facilita el contrabando de combustibles y medicamentos. Además, nunca ha existido reciprocidad por parte de Ecuador para los transportadores colombianos.»
Edison Mena, representante de la ACC en Ipiales
Cuéllar añade que se deben poner en marcha cuanto antes estas mejoras para evitar mayores disrupciones, mientras la ACC no descarta medidas de fuerza si se materializa el ingreso directo ecuatoriano, en un contexto donde «se supone que debería haber libre tránsito, pero el transporte directo no ha sido posible porque los precios del diésel son muy distintos», según Hernández. La situación pone en jaque la logística nacional desde Buenaventura.















