En el marco de las campañas previas a las consultas internas presidenciales del próximo 8 de marzo, la senadora y candidata presidencial del Centro Democrático, Paloma Valencia, rectificó sus declaraciones en las que había calificado al exalcalde de Medellín y aspirante presidencial Daniel Quintero como el «ladrón de Medellín», aclarando que este no ha sido condenado judicialmente y que un juez de la República determinará su responsabilidad penal en un juicio programado para septiembre de 2025. El intercambio ocurrió durante un acto público en Medellín y se extendió a la red social X, donde Quintero celebró la rectificación como una retractación por mentirosa y calumniadora, en medio de acusaciones mutuas de corrupción que marcan la polarizada contienda electoral.
Valencia había irrumpido en el escenario político al afirmar durante su intervención que la izquierda quedaba bien representada con Quintero, al que señaló directamente con esas palabras controvertidas. Quintero, por su parte, contraatacó con duras críticas al uribismo, recordando supuestos desmanes de gobiernos anteriores y defendiendo su gestión en Medellín, donde alega haber frenado corrupción previa, mientras la Fiscalía ha imputado cargos a 36 exfuncionarios de su administración por presuntas irregularidades en proyectos como Buen Comienzo, Aguas Vivas, Parque de las Aguas, Inder, Zonas Verdes y Metroplus, con investigaciones que involucran a varios de ellos.
Acusaciones cruzadas en la arena electoral
El exalcalde no escatimó en reproches, exigiendo a Valencia que, en futuras visitas a Medellín, hablara de los cientos de jóvenes desaparecidos en la Escombrera, los miles de millones de pesos supuestamente esfumados en Empresas Públicas de Medellín y los 10 billones de pesos que él mismo menciona como desaparecidos, además de los cientos de encarcelados durante gobiernos uribistas. Quintero describió las palabras de la senadora como «basura sin fondo» y acusó al uribismo de haberse robado la tierra de los campesinos con el Ingreso Seguro, el internet de los niños con Centros Poblados y la vida de miles de jóvenes con los falsos positivos.
«Ahí tienen el ladrón de Medellín metido en la consulta de la izquierda»
Paloma Valencia, senadora y candidata presidencial del Centro Democrático
«la izquierda queda muy bien representada con Quintero»
Paloma Valencia, senadora y candidata presidencial del Centro Democrático
Valencia, quien reiteró su respeto al debido proceso y la presunción de inocencia, publicó su rectificación en X para precisar que Quintero no ha recibido condena alguna.
«Aclaro y rectifico que el exalcalde Daniel Quintero no ha sido condenado judicialmente»
Paloma Valencia, senadora y candidata presidencial del Centro Democrático
«Un juez de la República determinará su responsabilidad penal»
Paloma Valencia, senadora y candidata presidencial del Centro Democrático
Quintero, en respuesta inmediata, proclamó la victoria en el pulso verbal y llamó a Valencia mentirosa.
«Acabamos de hacer retractar a Paloma Valencia por mentirosa, por calumniadora»
Daniel Quintero, exalcalde de Medellín
«cada una de las palabras que regurgitó de su pico fue basura sin fondo»
Daniel Quintero, exalcalde de Medellín
«El uribismo hablando de ladrones. Cada vez que creemos que han tocado fondo, aparece un nuevo representante del uribismo para decirnos: ‘Aquí voy yo’»
Daniel Quintero, exalcalde de Medellín
«sus gobiernos se robaron la tierra de los campesinos con el ingreso seguro, el internet de los niños con centros poblados y la vida de miles de jóvenes con los falsos positivos»
Daniel Quintero, exalcalde de Medellín
«Cuando vuelvas a Medellín, Paloma, habla de los cientos de jóvenes desaparecidos en la escombrera, de los miles de millones que desaparecieron en empresas públicas y de los cientos de encarcelados de los gobiernos uribistas»
Daniel Quintero, exalcalde de Medellín
Este episodio ilustra la intensidad de las campañas presidenciales, donde los aspirantes no solo defienden sus trayectorias sino que desentierran sombras del pasado para deslegitimar a sus rivales, en un contexto donde las imputaciones de la Fiscalía contra el entorno de Quintero contrastan con sus señalamientos a gestiones uribistas, manteniendo el debate sobre corrupción en el centro del escenario político colombiano.















