En medio de las devastadoras inundaciones que azotaron Montería, en el departamento de Córdoba, durante febrero de 2026, un soldado del Ejército Nacional se convirtió en héroe al rescatar y adoptar un cachorro que nadó desesperadamente hacia los rescatistas desde una vivienda inundada. El militar, quien prefirió no revelar su nombre, se arrojó al agua para tomar al pequeño animal e impedir que la fuerte corriente lo arrastrara, bautizándolo después como Aqua e integrándolo de inmediato a su familia junto a su esposa en una casa en Montería, lejos del batallón.
Las intensas lluvias provocadas por un frente frío en la región Caribe, sumadas al desborde de la represa de Urrá y el río Sinú, dejaron un panorama desolador: el 12% del área urbana de Montería bajo agua, con niveles superiores a los dos metros en algunos barrios, más de 50.000 familias damnificadas en todo Córdoba, 36.000 hectáreas inundadas, más de 140.000 habitantes afectados —lo que representa el 8% de la población departamental— y más de 5.500 animales impactados por la tragedia que obligó a evacuaciones masivas en zonas urbanas y rurales.
Un rescate que inspira en la calamidad
El Ejército Nacional jugó un rol crucial en estas emergencias, apoyando el rescate de cientos de animales en medio del caos, mientras la Alcaldía de Montería, liderada por Hugo Kerguelén, decretaba calamidad pública, habilitaba albergues temporales e imponía toque de queda para garantizar la seguridad. Incluso el presidente Gustavo Petro encabezó un consejo de ministros extraordinario para coordinar la respuesta nacional ante la crisis, que aún mantiene alerta máxima pese a que el nivel del agua comienza a descender en algunos sectores.
“Cuando el perro nos vio, estaba en una casa, se nos lanzó, nadó”
Soldado del Ejército Nacional, ante Caracol Radio
El soldado, conmovido por el coraje del cachorro, no dudó en hacerlo parte de su vida familiar. “Ya hace parte de mi familia”, afirmó con orgullo. Las autoridades, por su parte, alertan sobre riesgos sanitarios derivados del agua contaminada, por lo que han activado campañas de vacunación y fumigación para prevenir enfermedades en la población afectada, cerrando así un capítulo de solidaridad en una de las peores inundaciones recientes en la región.















